$Libra nos a malo

El tratamiento que se le da al caso $Libra o sigue una senda sensacionalista o se organiza alrededor de una proliferación de datos desagregados de un esquema general de inteligibilidad. La tipología de acciones inherentes a esta criptomoneda oscila entre prácticas legales e ilegales. Oscilación que es el resorte del poder mafioso.
Por Rocco Carbone - Filósofo y analista político. CONICET.
Cybermafias
Mafia: dentro de esta palabrita que concita cierto morbo se sintetiza la idea de un poder de poderes. Un doble poder, que se mueve siempre bajo el precepto de la dualidad, pero públicamente muestra sólo una parte de su ser y de sus modalidades operativas. La criminalidad mafiosa contemporánea es un sistema de poder -en parte- integrado a la estatalidad y cuya singularidad consiste en ubicarse en el límite entre lo legal y lo ilegal. Allí la dualidad. Se trata de un poder que no responde a las racionalidades democráticas de los modos de vida en común. Esta criminalidad tiene alcance global y en tanto tal opera –también– en el campo del capitalismo global digital.
Al experimentar seducción por las dinámicas de la globalización el poder mafioso se siente atraído por la evolución tecnológica. En ese campo, ha aprendido a operar en la esfera de las criptomonedas, que bien visto son aparatos del capitalismo digital. Las monedas virtuales (conocidas como virtual currencies) son una representación digital de valor no emitida ni respaldada por un banco central ni por una autoridad pública y ni siquiera están necesariamente vinculadas con una moneda establecida y de curso legal. En este sentido, no tienen el estatus jurídico de dinero o moneda. Sin embargo, personas físicas (o jurídicas) las usan como medio de intercambio y pueden ser transmitidas, almacenadas e intercambiadas a través de medios electrónicos.
En 2008, con el nombre de Satoshi Nakamoto -aún no se sabe si se trata de una persona o de un grupo- se publica el proyecto de una moneda digital: Bitcoin: A peer-to-peer electronic cash system. En ese texto se describe el funcionamiento de las criptomonedas y la tecnología blockchain[1]. En 2010, se creó la primera plataforma online para el comercio de Bitcoin, que ofrecía la posibilidad de comprar, vender y custodiar criptomonedas mediante el uso de monedas tradicionales. Las plataformas de comercio, también conocidas como exchange, representan el núcleo del mercado de las monedas virtuales y garantizan comisiones sobre las distintas transacciones. Las criptomonedas habilitan transacciones visibles, o sea, no son medios de pagos anónimos, pero a través de la darkweb -la parte de la red accesible a través de softwares especiales que permiten tanto a lxs usuarixs como a lxs operadores de cualquier sitio no ser rastreables- ofrecen un grado de anonimato muy elevado respecto de cualquier moneda reconocida por un Estado. El carácter de las criptos es internacional y los pagos con esas monedas no conocen ni barreras geográficas ni políticas entre jurisdicciones más o menos lejanas. O sea, tienen un funcionamiento homólogo a las organizaciones mafiosas globales, que tampoco reconocen barreras geográficas o políticas. "La tecnología se convirtió en una segunda naturaleza, pero el desarrollo tecnológico tiene un costo ambiental incalculable. La vieja naturaleza pagó un alto precio por ello. Por ejemplo, la criptomoneda, Bitcoin, consume 121,6 teravatios (TWh) horas de electricidad al año, más que la totalidad de Argentina (121 TWh) […]. Los ordenadores de minería de Bitcoin producen la misma cantidad de emisiones de CO2 que Las Vegas (22 megatones) por año"[2].
Hibridismos
Los aparatos mafiosos han devenidos híbridos. Quiere decir que operan en el mundo analógico y también en la segunda realidad de la virtualidad digital, que no es menos real que el mundo analógico del s. XX. Unos de sus campos de acción son los black markets, que funcionan con las modalidades propias de un sitio de e-commerce, una suerte de Mercado Libre no regulado. Uno de estos se llama "Berlusconi Market". Entre 2019 y 2020 los productos que se vendían allí estaban ordenados por categorías: drogas y sustancias químicas, artículos falsificados, productos digitales, joyas y oro, armas como kalashnikovs, ametralladoras, bombas de mano, artículos comprados con tarjetas de crédito clonadas, software, seguridad y hosting digital y otros productos no categorizados. En la sección "drogas" figuraban 33278 anuncios divididos en psicofármacos, alucinógenos disociativos, opioides, medicamentos no sujetos a receta médica, esteroides, estimulantes, productos derivados del tabaco, sustancias psicodélicas, instrumentos para la alteración cognitiva y productos para el tratamiento de drogas, sustancias y medicamentos no categorizados y alcohol. También se podía comprar cocaína. Incluso se vendían pasaportes. Uno norteamericano salía 5 mil euros y algo menos, un pasaporte italiano, francés, alemán o holandés[3].
Cristina: sabidurías
El hibridismo implica que además de las intimidaciones, los aprietes, las amenazas y las vendettas clásicas, los poderes mafiosos hoy generan también fakenews. Así lo identificó la víctima esencial del poder mafioso en la Argentina, al declarar en la "Causa Cuadernos", en Comodoro Py, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal no. 7, el 17 de marzo, Cristina Fernández de Kirchner: "hay jueces que evidentemente responden a directivas políticas, responden a directivas económicas y por lo tanto inclinan la cancha a favor o en contra tal cual les indican sus mandantes, pero aquí estamos ante un estadio superior, ya no es que condenan sin pruebas sino que fraguan y construyen las pruebas que no son pruebas sino que van a detener a una persona". La acción coordinada de creación y difusión de noticias falsas destruye la credibilidad de la persona. Esta acción no se considera como una actividad delictiva (y lo es), sino difamatoria. De manera homóloga, las acciones de piratería informática (hacker action) se consideran delitos informáticos, y no delitos mafiosos, salvo que estén integrados a otro esquema de inteligibilidad[4]. Para el sentido común, las operaciones con criptomonedas tampoco se encuentran encuadradas en el ámbito de las operatorias propias del poder mafioso. En el debate público, sea mediático o político, esta tipología de acciones criminales no está asociada a las acciones propias de poder mafioso. Este, cuando opera en esa segunda realidad (la virtual) lo hace para expandir prácticas propias de la criminalidad económica en la primera realidad, la física. En el mundo contemporáneo las modalidades de la criminalidad tradicional se empalman con las modalidades online que ayudan a las organizaciones mafiosas a reforzar su opacidad, su identidad anónima o -lo que es peor- a disimular su condición mafiosa, o sea, ayudan a presentar a los integrantes de una estructura como una serie de individuos sueltos que eventualmente pueden cooperar (parece ser el caso $Libra).
Y puesto que la mafia es un doble poder, también sus organizaciones responden a dos tipos. Las clásicas, atadas a un territorio y a un clan o una serie de clanes aliados. Estas desarrollan su existencia y su accionar en una temporalidad de larga duración y operan en condiciones de relativa estabilidad. Las segundas se organizan alrededor de individuos o grupos que se juntan para perseguir un interés particular, operan de manera descentralizada, en un período de corta duración, y se adaptan a las condiciones impuestas por un propósito (también parece ser una característica del caso $Libra)[5]. La segunda realidad virtual a menudo enmascara las actividades mafiosas, presentándolas como algo que no son, y evita o dificulta las investigaciones de las autoridades estatales para develarlas. "Las mafias […] han adoptado estrategias avanzadas en el cyberespacio, y de este modo se involucraron en fraudes financieros, lavado de dinero, extorsiones en línea y otras formas de criminalidad digital, basadas en el uso de criptomonedas"[6].
Capitalismo S. XXI
En este siglo XXI el capitalismo tiene al menos tres expresividades: una productiva, otra tecnofinanciera y la última, narco[7]. Las mafias aplican su poder dualista (legal-ilegal) a estas tres esferas y zigzaguean entre la realidad analógica y la virtualidad digital para ampliar su abanico de objetivos criminales (que son sus líneas de negocios). Uno de los nuevos ámbitos de operaciones de ese hibridismo es el de las monedas virtuales. A las organizaciones mafiosas les permiten aprovecharse de las vulnerabilidades existentes en el mercado financiero y la administración pública. Dos modalidades que emplean los aparatos mafiosos con las criptos suelen ser el lavado de dinero (money laudering) y el financiamiento de actividades ilegales. Por ejemplo, pueden utilizar la minería de criptos como fuente de financiamiento de sus actividades criminales. O acumular criptos a través de la minería y utilizarlas para financiar operaciones criminales, o para pagar a sus proveedores de estupefacientes, sin tener que recurrir a sus capitales en euros o dólares. En 2018 Europol coordinó una operación entre Italia, Alemania, Bélgica y Holanda. Fue nombrada «Operazione Pollino-'Ndrangheta Connection". La contraparte de la 'Ndrangheta eran unos proveedores brasileños de estupefacientes que habían aceptado el pago en cripto pero al final optaron por un pago en euros. Una parte del negocio de la droga que se regula en criptomonedas circula por los mercados de la darknet.
Minería remite a un proceso similar a la extracción de metales preciosos en una mina. Tal como los antiguos mineros que necesitaban ciertos recursos para extraer el oro, homólogamente los mineros cripto usan la potencia computacional y mucha electricidad para validar sus transacciones. La minería comporta resolver complejos problemas matemáticos utilizando potencia computacional, un proceso conocido como Proof-of-Work (PoW). Los criptomineros tienen un papel fundamental porque garantizan la integridad y la seguridad de una red de criptomonedas. Entonces, el mining crea criptomonedas. La capacidad de crear moneda le agrega a las organizaciones mafiosas un nivel más de poder. Un tercer nivel, agregado al continuum legal-ilegal. Las mafias ya no se limitan a acumular y utilizar el dinero, sino que han alcanzado la capacidad de crearlo.
'Ndrangheta
Los clanes de 'Ndrangheta se han vuelto estructuras capaces de desenvolverse en los meandros de las finanzas "creativas" y especulativas a través de hackers, piratas informáticos, asesores financieros, intermediarios y brokers -muchas veces integrados en las famiglie-, funcionales a las lógicas empresariales y financieras de esa sociedad criminal, definida por la Interpol como "la asociación más extendida, ramificada y potente del mundo"[8]. La mafia de origen calabrés, desparramada por el mundo a través de los flujos migratorios, debutó en el ámbito de la economía financiera en la década de 1970. En ese entonces, en la estructura jerárquica de la organización se introdujo el rango de santista. Con ese agregado, treinta y tres bosses fueron autorizados a entrar a formar parte de logias desviadas de la masonería. Fue el inicio de un proceso que llevó a la organización a transferir la inmensa riqueza acumulada con el tráfico de drogas a la economía legal y transformarla en un nuevo poder: el financiero.
Los hackers viajan: de Alemania a Calabria y a otras latitudes más australes, también, para desplegar acciones encuadrables en la criminalidad económica. En la ciudad de Bari, en noviembre de 2016, la Policía italiana interceptó una llamada telefónica entre Francesco Martiradonna (hijo de Vito, cajero del clan Capriati, activo de la ciudad vieja y aliado de la 'ndrina calabresa de los Bellocco) y Giuseppe "Ciccio" Capriati (hijo del boss). Francesco reprende a Ciccio: "Yo busco nuevos afiliados en las mejores universidades del mundo y vos seguís buscando a cuatro tontos en la calle que hacen así: ¡bam, bam! Yo busco a los que hacen así: ¡pin, pin! ¡Los que hacen clic! Los que hacen clic y mueven dinero. Es toda una cuestión de índice, ¿entendés? […] No alcanza con mover el dinero. Es necesario ingresarlo en circuitos legales, como el de las apuestas".[9] O como el de las criptomonedas, que tienen la función de limpiar los flujos libidinales de capital resultante del narcotráfico, la venta de armas, venta de órganos o de personas u otros hechos corruptivos.
Los aparatos mafiosos suelen depositar capitales en efectivo en cuentas corrientes offshore de empresas que generalmente tienen nombres de fantasía y posteriormente los convierten en criptomonedas. Esta modalidad permite organizar operaciones ilegales de compra-venta manteniendo el anonimato y volviendo dificultosa la trazabilidad de las transacciones. El dinero "limpiado" vuelve siempre a la economía legal. La carencia de trazabilidad dificulta el trabajo de la autoridad judicial o securitaria para identificar la actividad ilícita que habilitó la acumulación de los capitales ilegales y la identificación de todos los actores transnacionales involucrados en una operación. Las plataformas de intercambio (exchange) son las herramientas principales a través de las que se ejecuta la conversión entre las cripto y monedas de curso legal. El dinero limpiado que vuelve a la economía legal suele conocerse como "integración" y puede tener tres expresividades: rápida, asistida, elaborada.
La integración rápida prevé una conversión de las criptomonedas en monedas nacionales a través de una cuenta corriente. La asistida refiere a un procedimiento que utiliza criptomonedas existentes y las recicla a través del sistema mixer con la ayuda de intermediarios. Los términos mixer y tumbler describen un mismo servicio: su objetivo es garantizar el anonimato del remitente y del destinatario de una transacción. A través de una serie de intercambios transmitidos en rápida sucesión es posible enmascarar el origen de las criptomonedas, de manera que su transferencia no sea rastreable. Los mixers están diseñados para ocultar las transacciones en las blockchains. A los usuarios les permiten depositar criptomonedas y retirarlas en lotes e intervalos aleatorios en una nueva cuenta que no puede ser vinculada con el depósito original. Finalmente, la integración elaborada, prevé no solo la conversión, sino también la creación de nuevas criptos. Este procedimiento prevé el uso de software que permite crear nuevas monedas virtuales que pueden intercambiarse luego con monedas fiat (o por decreto, como el dólar, euro o yuan, entre otras). Este sistema permite reciclar y aumentar el dinero a través de la especulación financiera. Para la criminalidad mafiosa se trata de un sistema totalmente ventajoso, pues se trata de una especie de plazo fijo vertiginoso. Para tener una idea del volumen del flujo de criptomonedas, valga el Crypto Crime Report, elaborado por la sociedad forense blockchain Chainanalisys. Para 2022 se calcula que "el lavado de dinero a través de criptomonedas llegó a un valor equivalente a 23.8 billones de dólares, que supone un aumento del 68% con respecto a 2021"[10].

Lib(e)ra nos a malo
En la era del capitalismo digital la frontera entre dinero e información se deshace. El dinero es información y la información, dinero. El dinero casi se ha desmaterializado. Pagamos a través de aplicaciones, QR, transferencias. También en el ámbito de la economía criminal los pagos tienden a hacerse menos en efectivo que a través de los códigos cifrados de las criptomonedas y de las redes de los sistemas de pago informales. Como el fei'chen, una cripto china o el hawala, un sistema informal de transferencia de dinero muy antiguo, originario de Oriente Medio y el sur de Asia. Funciona sin bancos, sin transferencias y, a menudo, sin dejar rastro escrito. Además, el control de la información es sustantivo porque contribuye de manera decisiva a la capacidad de ganar dinero, sacarle provecho y, en última instancia, de crearlo.
El 14 de febrero de 2025 el presidente Milei promovió una actividad privada por poco más de cuatro horas desde su cuenta de X. Estuvo en el centro de lo que aparenta una estafa piramidal porque recomendó invertir en una cripto que en un puñado de horas se valorizó, luego se desplomó, bajó su liquidez y se esfumó. En un arco de tiempo acotado esta operación configuró un panorama atroz: "el 86% de los operadores que compraron en LIBRA perdieron dinero, con perjuicios totales que alcanzaron los 251 millones de dólares, según la empresa de análisis de blockchain Nansen. Unos pocos afortunados se embolsaron 180 millones de dólares"[11]. Este caso involucra a una red de actores que además del presidente incluye a su hermana Karina, el trader Novelli, un empresario indicado como intermediario entre los promotores del token y el entorno presidencial, el empresario estadounidense Hayden Davis, cara visible de la firma "Kelsen Ventures", el ex funcionario de la Comisión Nacionales de Valores, Sergio Morales, y Julian Peh, un CEO cofundador de la firma de criptomonedas KIP Protocol y creador de $Libra, entre otros. Información y dinero, como decíamos antes, entre sujetos que operan en común pero que no parecerían integrar una misma organización.
En el Parlamento de la Nación se constituyó una Comisión investigadora. El su informe final se incluyeron detalles "sobre un contrato hallado en el teléfono de Mauricio Novelli […]. Ese documento, datado y resguardado por la comisión parlamentaria, establece el pago de 5 millones de dólares a Javier Milei a cambio de su respaldo público al activo digital"[12]. Si esta cuestión fuera probada en sede judicial podríamos sacar esta conclusión, que es una invariante dentro de las racionalidades mafiosas: cuando el Estado es capturado por la mafiosidad opera con modos propios de ese poder. Esto es: la corrupción se vuelve un síntoma palmario, que hace al enriquecimiento de los sectores mafializados de la política, pues el poder mafioso siempre persigue el beneficio propio. Cuando fuerzas reaccionarias acusan de "corrupto" a un gobierno popular se trata en general de un pase distractivo para fomentar la indignación quienes miran por tv, a quienes esta emoción –lejana de la bronca– inmoviliza. El verdadero nombre de la "corrupción" del poder popular es redistribución de la riqueza.
La compraventa de la moneda $Libra provocó ganancias millonarias para los fundadores y pérdidas masivas para las personas que invirtieron en ella. Leída así, la operación se entiende como una estafa. ¿Pero de verdad estamos ante una estafa o ante otro tipo de operación? Esta pregunta deja de ser retórica si volvemos a considerar las apreciaciones del panelista Milei en el programa chileno de televisión Vía Pública, el 18 de diciembre de 2019: "Si yo tuviera que elegir entre el Estado y la mafia, me quedo con la mafia, porque la mafia tiene códigos, la mafia cumple, la mafia no miente y, sobre todas las cosas, la mafia compite"[13].
Si todo esto se acepta, tenemos que ser capaces de reconocer que ¡hemos elegido! en dos ocasiones convivir con poderes opacos; tal vez, porque no hemos comprendido plenamente la peligrosidad y la capacidad que tienen de contaminar y distorsionar las relaciones sociales, las políticas y las económicas. Desde hace tiempo, las mafias -empalmadas ahora con modalidades fascistas- alteran los modos de vivir en común y los de la democracia. Profundizan así las desigualdades sociales y envenenan los territorios en los que se establecen.
Referencias:
[1] Libro contable o registro de todas las transacciones realizadas dentro de una red de criptomonedas.
[2] Rosi Braidotti, Feminismo posthumano. Barcelona: Gedisa, 2022, p. 119.
[3] Nicola Gratteri, Antonio Nicaso, Ossigeno illegale. Come le mafie approfitteranno dell'emergenza del Covid-19 per radicarsi nel territorio italiano. Mondadori: Milano, 2020.
[4] Antonio Nicaso, Walter Rauti, Greta Nasi, Luca Fantacci, The Dark-web side of mafia. Appalti, crypto e cybercrime. Le mafie adesso, più invisibili e potenti. Zolfo: Milano, 2024. Andrea Di Nicola, Giampolo Musumeci, Cosa loro, cosa nostra. UTET: Torino, 2021. Lorenzo Picarella, Criminalità in rete. Dalle piattaforme illegali alle cybermafie. Donzelli: Roma, 2022. Kevin Steinmetz, Matt Nobles (eds.), Technocrime and criminological theory. Nueva York: Routledge, 2018. Tribunale di Brescia, Ufficio del Giudice per le indagini preliminari (GIP), Applicazione misura della custodia cautelare in carcere nei confronti di D.V.L. + 2, sept. de 2019.
[5] Derek S. Pugh (ed.), Organization theory. Harmondsworth: Penguin, 1997.
[6] Dark-web side of mafia, p. 156.
[7] El caso del ex diputado por La Libertad Avanza José Luis Espert es sintomático. En octubre de 2025 el fiscal federal de San Isidro -Federico Domínguez- impulsó una investigación penal en su contra por presunto lavado de dinero. Precisamente, por un giro de 200 mil dólares que habría recibido entre enero y febrero de 2020 del empresario Federico "Fred" Machado, extraditado a Estados Unidos por narcotráfico, lavado de activos y fraude.
[8] Interpol Cooperation Against 'Ndrangheta, www.interpol.int/Crimes/Organized-crime/Projects/INTERPOL-cooperation-against-Ndrangheta-I-CAN-Phase-2.
[9] Nicola Gratteri, Antonio Nicaso, Ossigeno illegale, p. 84.
[10] https://go.chainalysis.com/2025-Crypto-Crime-Report.html.
[11] Nina Bambysheva, "Argentina's $4.6 Billion Crypto Scandal; Largest-Ever Crypto Theft", www.forbes.com/sites/digital-assets/2025/02/24/argentinas-46-billion-crypto-scandal-largest-ever-crypto-theft/(24/2/2025)
[13] www.youtube.com/watch?v=RcR9ZZa2I84
Fuente:
https://lateclaenerevista.com/libra-nos-a-malo-por-rocco-carbone/
