“Milei quiere convertirse en el ‘che pibe’ de Trump y Netanyahu, atacando a todo el mundo”

27.07.2026
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, junto a Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil. Cortesía
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, junto a Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil. Cortesía

El gobernador cuestionó que el Presidente subordine la política exterior argentina a los intereses de los mandatarios de Estados Unidos e Israel. Desde la provincia de Buenos Aires, funcionarios, legisladores e intendentes alertaron por el impacto de las palabras de Milei sobre la producción, el empleo y el vínculo con Brasil.

Por Juan Manuel Meza

La respuesta política a los insultos de Javier Milei al presidente Lula da Silva en Brasil tuvo este domingo un epicentro definido en la provincia de Buenos Aires. En medio de los homenajes por el 74° aniversario de la muerte de Eva Perón, Axel Kicillof condenó los ataques que el mandatario argentino realizó como una presunta forma de apoyo a la campaña presidencial brasileña de Flavio Bolsonaro. El gobernador planteó una defensa explícita de la relación bilateral con el principal socio comercial del país y cuestionó que la política exterior argentina quede subordinada a los intereses de Donald Trump y Benjamín Netanyahu. Su mensaje fue replicado los sectores de la dirigencia bonaerense peronista a lo largo de toda la jornada, mientras que el llamado a consultas del embajador Julio Bitelli fue la gota que rebalsó el vaso. 

Kicillof habló en Plaza Moreno junto al intendente Julio Alak, durante la actividad convocada por la Comisión Permanente de Homenajes a Eva Perón. Allí cuestionó el tono, el contenido y las consecuencias de la participación de Milei en la convención del Partido Liberal, donde respaldó la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro y descalificó a Luiz Inácio Lula da Silva. "Ayer lo veíamos, con vergüenza ajena, al presidente Milei ofender e insultar al gobierno de Brasil, a su presidente y a su pueblo", dijo Kicillof. Luego fijó la posición del distrito: "Desde la provincia de Buenos Aires decimos que en Argentina tenemos respeto por nuestros pueblos vecinos y hermanos".

La intervención no quedó limitada a una discusión diplomática. Kicillof vinculó el episodio con el alineamiento internacional de la Casa Rosada y con los riesgos económicos que, a su entender, genera la confrontación con Brasil.

"Milei nos hace pasar vergüenza insultando y agrediendo por motivos ideológicos; no comprende el papel que desempeña", sostuvo. "Quiere convertirse en el 'che pibe' de Trump y Netanyahu, atacando y agrediendo a todos los que le hacen frente a la ultraderecha internacional", y puntualizó una vez más acerca de que el Presidente subordine la política exterior argentina a los intereses de los mandatarios de Estados Unidos e Israel.

Antes del acto, el mandatario provincial se comunicó con el canciller brasileño, Mauro Vieira. Lo hizo, según explicó, en representación del Partido Justicialista bonaerense. "Le dije lo mismo que repito ahora: 'No en nuestro nombre, Milei'", señaló.

La comunicación adquirió mayor peso pocas horas después, cuando Brasil llamó a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli. La decisión de Itamaraty implica el regreso temporal del diplomático a Brasilia y fue adoptada después de que Milei llamara a Lula "ladrón", "presidiario" y "basura socialista" en territorio brasileño. El retorno de Bitelli estaba previsto para las horas siguientes.

Ese paso elevó la tensión y confirmó que los dichos no quedaron reducidos a la retórica de un acto partidario. Milei había viajado para apoyar a Flavio Bolsonaro, intervino de manera directa en el proceso electoral del país vecino y también atacó al juez Alexandre de Moraes, a quien llamó "basura calva" después de que la Justicia le impidiera visitar a Jair Bolsonaro.

Kicillof puso el acento en la dimensión productiva del conflicto. "Lo que hace Milei es además poco inteligente, es malo y es riesgoso", afirmó. Recordó que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y advirtió que las "tonterías y payasadas" del jefe de Estado ponen en peligro "fuentes de trabajo, inversiones e intereses colectivos del pueblo argentino" para sostener, dijo, "a un candidato por orden de Trump".

La publicación del gobernador fue replicada por los ministros Estela Díaz, Walter Correa y Andrés Larroque, quienes retuitearon el mensaje en el que Kicillof defendió la relación con Brasil y cuestionó a Milei.

El Partido Justicialista bonaerense sostuvo que los insultos contra Lula y las autoridades brasileñas son una vergüenza para la integración regional e inadmisibles en boca de un presidente. El PJ definió a Brasil como un pueblo hermano, socio comercial y actor estratégico para el desarrollo, y exhortó al Gobierno a retomar el respeto, el diálogo y la integración.

El rechazo de la dirigencia bonaerense a los dichos de Milei

El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, reforzó ese argumento con datos sobre el entramado industrial provincial. Señaló que el 80 por ciento de la producción industrial bonaerense exportada tiene como destino Brasil y que el 40 por ciento de las compras industriales brasileñas en la Argentina corresponde a empresas radicadas en la provincia.

"Ya sabemos que no es inteligente ir a la casa del vecino a insultar al país y a su presidente", planteó Katopodis. También reivindicó la relación bilateral como una construcción sostenida durante las últimas cuatro décadas, más allá de los gobiernos de turno, y concluyó que Milei es "el Presidente que más daño le hizo, hace y hará a la Provincia de Buenos Aires".

La reacción se extendió al Frente Renovador, que encabeza Sergio Massa. El espacio ordenó sus críticas alrededor de que los agravios a Brasil no son solo una ruptura de las formas diplomáticas, sino una amenaza concreta para las pymes, la industria, las exportaciones y el empleo argentino.

A través de un comunicado oficial, el Frente Renovador advirtió que los agravios contra Lula no son un conflicto diplomático, ya que, ponen en riesgo la producción, las exportaciones y el trabajo argentino. "La relación con Brasil se cuida con respeto, diálogo e integración", completó el comunicado.

Sabrina Selva reclamó "recuperar el diálogo, el respeto y la sensatez" y recordó que detrás de la relación bilateral hay miles de empresas y puestos de trabajo. Diego Giuliano, presidente del Frente Renovador, sostuvo que un mandatario viaja para defender los intereses nacionales, no para hacer campaña en otro país, y advirtió que cada pelea diplomática termina siendo pagada por la industria y los trabajadores.

Cecilia Moreau calificó los ataques como "inaceptables" y remarcó que no existen antecedentes de un presidente argentino que viaje al exterior para insultar públicamente al jefe de Estado anfitrión.

También se sumó Nicolás Trotta, diputado nacional bonaerense de Unión por la Patria. Trotta destacó a Lula como un líder fundamental de América Latina y cuestionó que Milei degrade la investidura presidencial con insultos impropios de un jefe de Estado. El diputado aseguró que el Presidente no solo agravia al mandatario brasileño, sino que daña el vínculo bilateral y bastardea la Presidencia argentina del país.

Jimena López planteó que la unidad también se construye desde la región y vinculó la salida argentina con la integración, la inclusión y el futuro. Ramiro Gutiérrez defendió el diálogo y la comprensión entre los pueblos. Marina Salzmann definió a Brasil como un aliado indiscutible para el desarrollo, mientras Jorge "Koky" Araujo contrapuso los intereses del país con "el ego de un presidente" que busca repercusión internacional aun a costa del comercio.

En la Legislatura bonaerense, Alexis Guerrera sostuvo que cada agravio no lastima a Lula, sino a la industria, el comercio y los trabajadores argentinos. El ex titular de la Cámara de Diputados provincial reclamó un jefe de Estado que esté a la altura de la historia compartida por ambos países.

Rubén Eslaiman reivindicó la hermandad sudamericana y la cooperación con el gobierno brasileño. Marcos Pisano habló de una historia común de arraigo y desarrollo; Ayelén Rasquetti puso el foco en el trabajo conjunto; y Sofía Vannelli afirmó que no hay desarrollo posible si la población queda afuera.

También se pronunciaron funcionarios provinciales. El ministro de Transporte, Martín Marinucci, definió la integración entre ambos países como una decisión estratégica para generar producción y oportunidades. Marcela Passo, subsecretaria de Articulación Interjurisdiccional, cuestionó que la agenda de confrontación del gobierno nacional se imponga sobre una política orientada al crecimiento.

El rechazo sumó voces de otras provincias. Vanesa Abril, de Chubut, pidió fortalecer la unidad regional; Sara Aparicio, de Corrientes, reclamó una política exterior al servicio del trabajo; y Germán Braillard destacó la experiencia cotidiana de las provincias fronterizas.

La mendocina Gabriela Lizana advirtió que los agravios destruyen puentes de los que dependen millones de empleos. La chaqueña Katia Blanc defendió una integración enfocada en el desarrollo, la creación de puestos de trabajo y el cuidado de la producción nacional.

En territorio bonaerense, la respuesta también atravesó al municipalismo. Darío Golia, de Chacabuco, sostuvo que el desarrollo debe construirse con una mirada regional. Estefanía Bordoni, de Tornquist, defendió una política de cercanía y sensibilidad social. Ricardo Marino, de Patagones, remarcó que ambos países comparten historia, trabajo y destino, y que las diferencias partidarias son circunstanciales frente a una relación estratégica.

Javier Gastón, intendente de Chascomús, señaló que ambos países crecieron cuando eligieron el diálogo y la integración. Vinculó esa posición con Sergio Massa y Lula, y pidió fortalecer el Mercosur y proteger el empleo.

Francisco Echarren, intendente de Castelli, compartió una nota sobre el llamado a consultas de Bitelli y escribió: "Después nos asombramos de que nos odien". También aludió a la campaña "antiargentina" de las últimas semanas, con el Mundial 2026 como telón de fondo.

Matías Nebot, de Saavedra, llamó a renovar los lazos de cooperación. Maximiliano Sciaini, de Roque Pérez, cuestionó que Milei utilizara una gira para intervenir en la política brasileña. Sebastián Ianantuony, de General Alvarado, contrapuso el desarrollo regional y la formación laboral con el odio y la especulación financiera.

Miguel Gesualdi, de San Andrés de Giles, sostuvo que la unidad con Brasil puede construir una región más fuerte, siempre que el crecimiento tenga "rostro humano", ponga a la población en el centro y esté acompañado por sensibilidad social.

En ese diagnóstico, el llamado a consultas del embajador Bitelli fue la primera consecuencia institucional de una conducta que, según advirtieron el propio gobernador y los dirigentes bonaerenses, puede trasladar el costo de la provocación a la producción y al empleo.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/07/26/milei-quiere-convertirse-en-el-che-pibe-de-trump-y-netanyahu-atacando-a-todo-el-mundo/

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