Panqueques y fanáticos

Por Luis Bruschtein
Morituri te salutant (Los que van a morir te saludan). Así saludan los empresarios argentinos al imperator Javier Milei. Lo aplauden el titular de la Rural, Nicolás Pino; el de la Cámara de Comercio, Mario Grinman; el de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, y hasta el de la UIA, Martín Rapallini. En dos años del presidente cantor cerraron 23 mil empresas, 30 por día, la mayoría de la construcción, del comercio y de la industria manufacturera, pero los tipos aplauden la masacre de muchos empresarios que ellos representan porque al mismo tiempo 290 mil trabajadores quedaron en la calle. Aceptan el sacrificio a cambio de la reforma laboral.
En las elecciones, esos gobernadores hicieron campaña contra el oficialismo. Fueron votados para hacer oposición, pero lejos de sus provincias mandaron a sus legisladores a acatar al gobierno nacional para desvalijar a los trabajadores de todo el país, incluso aquellos que los votaron en su territorio.
Hubo seis gobernadores de Unión por la Patria, Axel Kicillof, de la provincia de Buenos Aires; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Gildo Insfrán, de Formosa, y Ricardo Quintela, de La Rioja, que formaron un bloque opositor a la reforma laboral. Jaldo, que es uno de los gobernadores mejor pagos por el gobierno nacional con los ATN que le corresponden a su provincia, trató de disfrazar su sumisión a Milei con un supuesto federalismo que lo diferenciaba del peronismo a nivel nacional.
Derrotado en las elecciones, el peronismo mantuvo su oposición a las políticas neoliberales del gobierno, lo que le valió deserciones, como la senadora Carolina Moisés, que aceptó ocupar el espacio que correspondía al principal interbloque opositor, que tiene 25 senadores, frente a los 21 del oficialismo. Más atrás están los radicales con 10 bancas y el PRO, con tres y luego hay varios bloques, algunos unipersonales. Un principio democrático que nunca fue transgredido hasta la llegada del PRO y los libertarios, plantea que la conformación de las autoridades de cada Cámara se integre de manera proporcional. La vicepresidencia correspondía a Unión por la Patria, pero el oficialismo, aliado con otros bloques menores, dejó a la segunda minoría sin representación en el esquema de dirección del Senado.
El despojo de sus derechos a los trabajadores se maquilló con el eufemismo de "modernización laboral"; la ley para encarcelar a chicos de 14 años es pura demagogia porque la incidencia de los menores en los delitos apenas pasa del 3 por ciento del total. Y a la ley para permitir que las mineras trabajen con tóxicos, como el arsénico, en zonas de glaciares, se la disfrazó de federalismo. Siete millones de argentinos dependen del agua de los glaciares. Un gobernador que aceptó la extorsión del gobierno central y entregó los derechos de los trabajadores a cambio de un tramo de ruta, decidirá si las mineras están cerca o lejos de los glaciares.
El vicepresidente de Grinman es Eurnekian y en esa Cámara tienen mucha presencia las prepagas de salud y los laboratorios. Los comercios propiamente dichos están en la lona.
El gremialismo empresario cerró filas con el gobierno, mientras caen empresas argentinas tradicionales, como FATE neumáticos, ollas Essen, lácteos Verónica, parte de las 23 mil empresas y de los 20 mil kioscos que cerraron, además se fueron del país Exxon Mobil, HSBC, Prudential, Procter & Gamble, Clorox, Xerox Internexa, Petronas, Mercedes Benz, Telefónica y muchas más.
Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), desde 2023, el salario acumuló una pérdida de entre el 8 y 16 por ciento de su capacidad adquisitiva, midiéndolo con la inflación trucha del Indec, porque con el aumento de servicios, transporte, alquileres y prepagas, muy por encima de la inflación, el salario se achicó aún más. La mayoría de los argentinos destinan la mitad o más de sus salarios a esos rubros. El consumo está siete puntos por debajo del 2023. Dicen que es porque la alta inflación produjo un auge del consumo en ese año. Pero sólo en 2025, el consumo de carne cayó el 13 por ciento y está en el nivel más bajo en 20 años.
Sólo crecieron los rubros de energía (por Vaca Muerta) y financiero, pero este último con los niveles de endeudamiento más altos en muchos años y muy alta morosidad. Hay inflación del tres por ciento mensual y caída de la actividad económica. Eso se llama estanflación y es lo que apoyan los empresarios argentinos.
Mientras el gobierno disfruta de la panquequera poselectoral y del fanatismo ideológico de gran parte de los empresarios, algunas encuestadoras, como Hugo Haime, Analogías y Synopsis empiezan a mostrar síntomas del agotamiento de la sociedad. La imagen del gobierno descendió a niveles previos a las elecciones, por debajo de los 40 puntos. Marzo no es el mejor mes para el sueño de una Argentina Libertaria de Partido Unico y la dictadura del mercado. Empiezan las clases con su gasto extraordinario y carísimo y se prepara la gran movilización del 24.
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