Peronismo rama austríaca

El Gobierno se debate entre la razón libertaria y el impulso intervencionista, atento a la marcha de las encuestas que aún no le aseguran una reelección en primera vuelta al Presidente. Créditos hipotecario y salario bruto de un millón, para volver a enamorar.
Por Walter Curia
Simulación de préstamo personal. Como cliente, en un banco internacional de primera línea. Monto: $10,5 millones. 24 cuotas de 1,04 millón. Costo financiero efectivo anual: 150,2%. En una reconocida billetera virtual: mismo monto, 24 cuotas de $825 mil. Costo financiero efectivo anual: 102,3%. En las dos entidades anuncian que bajaron los intereses de los préstamos.
El último dato de agosto del Banco Central indica que la morosidad alcanza a 5,9 millones de personas. La cuestión de la mora, instalada desde hace meses en la discusión pública, se trató en la reunión de gabinete de esta semana y movilizó a la oposición en el Congreso. Si bien no pudieron imponer en Diputados el tratamiento de proyectos sobre el endeudamiento de las familias en la sesión del miércoles, los bloques opositores anunciaron la convocatoria de una sesión especial, el 9 de septiembre, para debatirlos.
El Presidente celebró en redes un informe del consultor y exfuncionario (durante el macrismo) Matías Fernández, que actualizó los datos de deudores en mora (un 27% del total de deudores registrados) con la intención de demostrar que no se trata de un fenómeno masivo, sino concentrado. Además de restarle peso en el problema a las plataformas fintech, algunas de las cuales, según trascendió, suelen contratar sus servicios.
Con menos algarabía, el ministro de Economía Luis Caputo anunció este miércoles medidas para impulsar el crédito hipotecario que benefician a unas 18 mil familias, según los cálculos oficiales. Básicamente, el Gobierno destinará a los bancos 2 billones de pesos provenientes del Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la Anses para que otorguen préstamos para primera vivienda a tasas accesibles (aunque no tanto como las tasas preferenciales del Banco Nación que beneficiaron a funcionarios del mismo ministerio).
En otro momento se habría dicho que Caputo recurrió a financiar crédito con "la plata de los jubilados". En la presentación, el ministro -fue muy comentado- incurrió en una gaffe cuando dijo que la medida "hace a la justicia social", un concepto execrado por el Presidente. El mismo Caputo, semanas antes, había anunciado que se relajarán las condiciones para que las empresas tomen préstamos en dólares. "Va a generar empleo y ayudar a reactivar la economía", dijo entonces el ministro, como se comentó acá.
En las últimas horas, se supo que la secretaría de Trabajo busca establecer un piso salarial garantizado de un millón de pesos con la inclusión de sumas fijas, con igual objetivo: estimular la actividad. En otro momento se habría dicho que el Gobierno lanzó un "plan platita" (aunque con recursos de los privados).
Crédito hipotecario y sueldo bruto de un millón para volver a enamorar. Todo esto ocurre mientras Javier Milei replica una y otra vez, desde el 1ro de marzo, su discurso sobre el concepto de moral como política de Estado, la relación entre justicia y eficiencia económica y el estrecho horizonte conceptual en el que, dice, se mueve un libertario: hacer lo correcto, y ninguna otra cosa más. Ayer lo llevó ante un auditorio adolescente, alumnos de cuarto y quinto año de la escuela ORT, a quienes alentó a odiar a Marx y al periodismo.
El relato de Milei -nunca más preciso- opera como una cortina de humo tanto sobre las angustias económicas de una importante franja de la población afectada por su programa contractivo, como sobre los paliativos que con mayor o menor grado de disimulo el Gobierno intenta aplicar.
El Gobierno se debate entre la razón libertaria y el impulso intervencionista a la luz del día, mientras ve marchar el reloj. Los datos de las encuestas no garantizan que el proyecto de reelección de Milei sea validado en primera vuelta y la posibilidad de un balotaje con un peronismo unido abre dudas sobre su continuidad. Como están las cosas, no tendría el "paseo por el parque" que vaticina el ministro Caputo.
La cuestión de fondo es que el programa de estabilización de Caputo quedó cojo de una pata: la de la reactivación económica. El plan, sin el auxilio del FMI y el rescate del Tesoro de los Estados Unidos, estuvo a punto de colapsar en el segundo semestre de 2025. Todo indica que no tendrá sustentabilidad política sin un estímulo hacia los sectores de la economía postergados y una política de recuperación del salario.
Lo confesó Milei en un inusual pasaje de su discurso del 17 de agosto en la Plaza San Martín, del que se habló aquí: "Si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor". Peronismo rama austríaca.
Fuente:
https://www.perfil.com/noticias/opinion/peronismo-austriaco.phtml
