Preocupación en Argentina por la reforma de la marina mercante en Paraguay: "Se van a quedar con todo"

12.06.2026

Afirman que los cambios que prepara Santiago Peña terminarán desplazando al país del trafico fluvial. Culpan al ajuste de Milei. 

Paraguay impulsa la creación de la Dirección Nacional de la Marina Mercante (DINAMER), un organismo que dependería directamente de la Presidencia de la República y que reemplazaría a la actual Dirección General.

La iniciativa busca otorgar mayor autonomía institucional y capacidad de gestión a un sector considerado clave para el comercio exterior paraguayo. Sin embargo, especialistas del ámbito marítimo y fluvial advierten que el debate excede un simple cambio de estructura administrativa.

El capitán de Marina Mercante y ex director del organismo de Paraguay, Óscar Cortessi Garayo, sostiene que la autonomía, la seguridad jurídica y la eficiencia operativa no surgen automáticamente de una reestructuración institucional, sino de la capacidad efectiva del Estado para ejercer una conducción técnica especializada.

El debate también alcanza al tema de la Hidrovia. La reforma adquiere especial relevancia debido a que Paraguay depende casi exclusivamente de esta ruta marítima para conectar su producción con los mercados internacionales.

Paraguay posee una de las mayores flotas barcaceras del mundo y basa buena parte de su competitividad exportadora en el transporte fluvial. Diversos expertos consideran que el fortalecimiento institucional de la autoridad marítima es fundamental para afrontar desafíos vinculados a la administración de la vía navegable, la adaptación a normas internacionales, las fluctuaciones hidrológicas de la Cuenca del Plata y las crecientes exigencias del comercio global.

Paraguay posee una de las mayores flotas barcaceras del mundo y basa buena parte de su competitividad exportadora en el transporte fluvial. Diversos expertos consideran que el fortalecimiento institucional de la autoridad marítima es fundamental para afrontar desafíos vinculados a la administración de la vía navegable, la adaptación a normas internacionales, las fluctuaciones hidrológicas de la Cuenca del Plata y las crecientes exigencias del comercio global.

Según Cortessi, el principal problema no es la falta de atribuciones legales, sino la pérdida de protagonismo técnico de la autoridad marítima frente a otros organismos del Estado cuando determinados asuntos adquieren relevancia política o económica. Como ejemplo menciona la controversia por el cobro del peaje en la Hidrovía, donde, según su análisis, la autoridad marítima quedó relegada en una discusión central para la navegación regional.

El especialista también remarca la necesidad de que los organismos vinculados al transporte fluvial sean conducidos por profesionales con experiencia específica en navegación, logística y regulación marítima internacional. Advierte que una autoridad sin capacidad técnica suficiente corre el riesgo de limitarse a tareas administrativas, perdiendo influencia en la formulación de políticas estratégicas para el sector.

El debate se desarrolla en un contexto en el que Paraguay busca consolidarse como una potencia logística fluvial. Analistas del sector destacan que el país logró construir una de las flotas de cabotaje más importantes del mundo gracias a incentivos fiscales, menores costos laborales y una política sostenida de fortalecimiento de la navegación interior.

En ese marco, la discusión sobre la creación de la DINAMER abre un interrogante de fondo: si una nueva estructura institucional será suficiente para resolver problemas vinculados a la gestión, la coordinación interinstitucional y la preservación del liderazgo técnico en una actividad estratégica para la economía paraguaya.

Un integrante de la Marina Mercante de Argentina reconoció que esto puede desplazar a la Argentina en este rubro y destacan que dependa directamente de la presidencia. Esta fuente afirma que "estamos hablando de otro gobierno de derecha, no es socialista el presidente de Paraguay. El valor superlativo que Paraguay tiene es una Marina Mercante, que es la tercera más importante del mundo en lo que respecta a Marina Fluvial. A pesar que no tenga mar, viene primero China, después Estados Unidos y después Paraguay con más barcazas y remolcadores".

"No necesitan buques de ultramar. En este contexto, los tipos que ven que Argentina quiere abandonar su presencia en el Paraná, es decir dado el afán de Sturzenegger para desmembrar todo lo que queda lo poco que queda de la Marina Mercante argentina y deja a las banderas del mundo obviamente el trafico fluvial en el Paraná lo va a hacer Paraguay, Bolivia y tal vez un poquito de Brasil, pero fundamentalmente Paraguay", agregó.

En ese marco, advierten que "se van a quedar con todo porque el gobierno argentino está diciendo que el que quiera puede venir. En Ultramar el problema van a ser los chinos, pero los chinos no van a hacer el cabotaje fluvial porque no tienen una marina fluvial para posicionar tan lejos de China, las marinas fluviales son locales". 

"Hay que enfrentarse a los nuevos desafíos que vienen como el de aumentar la producción de personal porque van a tener mucho más trabajo y la capacitación para cumplir algunas exigencias internacionales que ahora no cumplen y que las van a tener que empezar a cumplir. Se están preparando para agarrar la porción de la torta que nosotros les vamos a dejar libre", agregó.

Por último, este militar afirmó que "viendo una oportunidad de negocios muy grande y no te digo que le van a disputar la supremacía a Paraguay pero no es lo mismo transportar la carga de ellos solos que empezar a hacer cabotaje fluvial".

"Países como Estados Unidos y otras grandes potencias marítimas, tienen lo que se llama un segundo registro que es una navegación con la misma bandera, pero con otras condiciones comercialmente más competitivas. Creemos un segundo registro con condiciones impositivas y laborales más laxas", concluyó.

Fuente:

https://www.lapoliticaonline.com/paraguay/politica-py/marina-mercante/

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