Un argentino de bien

14.07.2026
Imagen creada con IA.
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Diego Santilli es un claro representante de lo que Milei tanto denostó bajo la denominación de casta. El Jefe de Gabinete es como el junco, se dobla todo lo que sea necesario para sobrevivir y seguir en el candelero.

Diego Santilli no conoce lo que es estar desocupado. Hace décadas que el Estado lo acoge como una madre protectora. Ubicuo, ha transitado por infinidad de cargos con las camisetas del peronismo, del PRO y de La Libertad Avanza.

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Por entonces, Javier Milei opinaba sobre Santilli: «No hay nadie que no diga que es un corrupto. Es el que se pagaba la fiesta de cumpleaños con la tuya». En el mismo hilo de X, lo llamó «inútil» al describirlo como «el candidato de los TikTok y el boludeo en una provincia golpeada por la inseguridad y el narcotráfico». También lo acusó de «comunista» por el «dirigismo» en su gestión junto a Horacio Rodríguez Larreta. «Larreta-Santilli se pretenden mostrar como gestores idóneos, lo que, dado el nivel de dirigismo que recitan, son un peligro. ¿Imaginan comunistas eficientes?», disparó el líder libertario. Otro tuit de Milei, con epítetos más personales, fueron dados a conocer en enero de 2023: «Santilli debería explicar cómo lleva el estilo de vida que tiene antes de ponerse a debatir sobre economía, de lo cual no sabe nada». El 14 de mayo de 2023, en una entrevista en LN+, Milei cuestionó la candidatura de Santilli a la gobernación bonaerense, acusándolo de oportunismo político. «No tengo la culpa si Juntos por el Cargo tiene un pésimo candidato, horrible, como el caso de Santilli, que es un engendro. Estaba en Capital, lo pasaron a provincia. Se mueve por los negocios», había dicho.

Una vez designado Jefe de Gabinete, Milei dijo: «Conoce bien el 'oficio político' y que por esa razón se convirtió en el candidato ideal para reemplazar a Manuel Adorni. Gran parte del trabajo tiene que ver con trabajar con los gobernadores y requiere de un músculo político. En este caso, desde mi punto de vista, Santilli es un gran trabajador que conoce bien el oficio político».

Un argentino de bien

Es una época impiadosa promovida desde la Presidencia de la Nación. Un gobierno que se jacta de la crueldad practicando el Sadismo de Estado. Donde un canalla no es condenado sino elogiado. Un mundo dado vuelta donde ser un argentino de bien es el ropaje para afirmar que todo el que trabaja en el Estado es un parásito, que a los derechos se los estigmatiza como privilegios, donde se fomenta la ley de la selva, un lugar donde los poderosos siempre tienen razón, donde un evasor es un héroe y el buen cumplidor un cobarde; un escenario en que la justicia social y la distribución equitativa del ingreso son una aberración.

Santilli pasó de militar en la juventud peronista, donde la justicia social y la distribución progresiva del ingreso eran y son banderas irrenunciables, a adherir a un gobierno que las considera una aberración. De levantar la consigna de Evita «Donde hay una necesidad hay un derecho» a estigmatizarla como otra aberración porque las necesidades son infinitas y los bienes escasos. De sostener la política exterior de Perón, sintetizada en la Tercera Posición, a una posición servil, colonizada, chupamedia con los EE.UU. e Israel. En un reportaje con Clarín del 4 de julio declaró: «Para mí uno de los enormes y tremendos logros de Milei es que devolvió a la Argentina a Occidente después de haber estado asociada a Irán, a Venezuela y a Nicaragua. La esencia histórica de este país es estar alineado a los países democráticos de Occidente».

Groucho Marx describió, muchas décadas antes, a los Santilli: «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros».

Fuente:

https://lateclaenerevista.com/un-argentino-de-bien-por-hugo-presman/

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