El Gobierno dice que buque británico no violó soberanía y la oposición pide explicaciones

Un petrolero de bandera británica atracó en el puerto de Ushuaia y causó repudio de parte de la oposición y cuestionamientos del Gobierno fueguino, que responsabilizó a Casa Rosada.
Mientras la oposición presentó un pedido en la Cámara de Diputados para repudiar el amarre de un buque petrolero británico en el puerto de Ushuaia, el Gobierno de Javier Milei aseguró que su accionar no viola ninguna norma de soberanía. La provincia de Tierra del Fuego ya había cruzado a Casa Rosada por su responsabilidad del muelle, actualmente intervenido por Nación.
"Basta de atropellos. Esto es una afrenta a nuestra Soberanía Nacional y a nuestra Constitución, y una ofensa imperdonable a nuestros héroes. La decisión política de Javier Milei y Pablo Quirno favorece la ocupación británica. Es un facto", dijo la diputada de Unión por la Patria (UxP) Agustina Propato, quien llevó al Congreso el proyecto de resolución en repudio.
En el texto, la iniciativa plantea que la operación del buque constituye una violación a la Ley Provincial N° 852/2011, conocida como Ley Gaucho Rivero, que prohíbe la permanencia, amarre o abastecimiento de embarcaciones de bandera británica en el territorio fueguino en el marco del reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Este lunes, la nave petrolera VS Promise, con bandera del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, atracó en la terminal de la capital fueguina, cuya gestión está actualmente intervenida en manos de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
La explicación de la Casa Rosada
En conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, se refirió al asunto al asegurar que la presencia del barco "no violó ninguna ley" y que no representa pérdida de soberanía alguna para el país. "El accionar del buque no viola ninguna ley. La ley provincial existente indica que los buques asociados a Inglaterra no pueden amarrar en puertos fueguinos si están trabajando en la cuenca Malvinas", señaló Ravier.
Según su explicación, se trata de un barco que cargó petróleo crudo "en la cuenca del puerto Cuyén", en el norte de Tierra del Fuego, y que luego "pasó por el puerto de Ushuaia para aprovisionarse". "El barco no solo venía de trabajar en Argentina, sino que venía de la propia provincia de Tierra del Fuego. A su vez, la monoboya es jurisdicción provincial, por lo que fue el propio Gobierno fueguino quien avaló el ingreso del buque en 1º lugar", agregó.
De esta manera, el Gobierno de Milei no solo respaldó los movimientos del buque, sino que intentó contradecir a la gestión de Tierra del Fuego, que cargó contra Nación por ser el responsable del puerto.
El planteo de Tierra del Fuego
A través de un comunicado que reprodujo el portal surenio.com.ar, el gobierno fueguino calificó como "inadmisible" la presencia de la embarcación británica en Ushuaia y sostuvo que el episodio adquiere especial "gravedad" por el conflicto de soberanía que Argentina mantiene con el Reino Unido por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
La Provincia señaló que esos territorios y sus espacios marítimos forman parte de Tierra del Fuego de acuerdo con la Constitución Nacional y la Constitución Provincial. Además, cuestionó que un buque de bandera británica opere en el puerto de la capital fueguina.
El planteo apunta además a la contradicción que, según la administración provincial, existe entre los argumentos utilizados por el Gobierno nacional para intervenir el Puerto de Ushuaia y las decisiones adoptadas desde entonces.
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