Un proyecto a favor del lobby del juego on line

27.05.2026

Por Karina Micheletto

En cualquier reunión de padres de colegio secundario -e incluso de los últimos años de primaria-, en grandes ciudades o en pequeños pueblos, aparece la misma alerta roja repetida desde hace ya años: las apuestas on line, sobre todo en chicos varones. Las camisetas de los cinco clubes más grandes del fútbol argentino, que portan los ídolos de esos mismos chicos, y cuyas réplicas también compran niños y jóvenes, llevan bien grande en el pecho publicidades de casas de apuestas. Es un peligro tan evidente como naturalizado. Los especialistas advierten que nada de esto es modificado por el proyecto de ley de ludopatía que el gobierno envió al Senado. Y que esta norma más bien blindaría a esas casas de apuestas contra sus competidores ilegales, abultando sus millonarias ganancias. Y no habla de los vínculos entre las apuestas y los clubes y jugadores de fútbol.

En efecto, el proyecto habla de "combatir la explotación de juegos de azar en línea no autorizados", "mecanismos ágiles de bloqueo de dominios y limitaciones de circuitos de pago vinculados a operadoras ilegales", "restringir la publicidad, promoción y difusión de plataformas no autorizadas". Suma además la modalidad online a lo referido a apuestas ilegales en el código penal.

La publicación del anuncio por parte de Manuel Adorni yaenunció sus prioridades: "Ley de Ludopatía, para combatir a las plataformas ilegales de apuestas online en pos de reforzar la protección de los menores de edad". Es decir que se los busca proteger únicamente de las apuestas ilegales; no de tener tan literalmente a mano las legales, con sus comprobadas consecuencias. Fin.

Con esta no, con esta sí

Después de dos intentos de avanzar en un marco legal para el tema (en 2018 y 2020), un año y medio atrás el Congreso ya debatió en profundidad sobre las apuestas online, nada menos que en cinco comisiones -la Ley Bases pasó por tres, para tener una comparación del tratamiento-. Allí expusieron especialistas en adicciones, psicólogos y psiquiatras, familias y jóvenes marcados por la ludopatía, docentes, defensores del pueblo, expertos informáticos, representantes de las fintech, de loterías, hasta religiosos.

En octubre de 2024 fue la Cámara de Diputados la que le dio media sanción a un proyecto de regulación. Pero en el Senado el proyecto se dejó caer -aunque llegó a tratarse en la Comisión de Salud-, y así entró esta nueva letra de ley, de carácter sumamente diferente.

"Pusimos mucho énfasis en la publicidad: la prohibición de publicidad de juego era absoluta y total. En todos los espectáculos, los estadios, las camisetas de los jugadores, hasta en los influencers. Sólo quedaba en el interior de los casinos y bingos. Prohibimos los famosos 'bonos de bienvenida'. Y tomamos el recaudo de ponerlo en la reglamentación, como ocurrió con el tabaco, para garantizar que si salía la ley no obviase eso el Ejecutivo. Fue de las cosas más resistidas", recuerda la diputada Mónica Frade, una de las impulsoras de aquel proyecto.

El proyecto libertario propone "restringir la publicidad de plataformas no autorizadas", pero nada dice de las autorizadas. Por lo demás, deja vía libre a la promoción, con dos únicas salvedades: Indica que "no podrán ser dirigidas ni protagonizadas por personas menores de edad". Y que su contenido no podrá transmitir la idea de "éxito" o "solución financiera", algo que parece difcíl de delimitar (¿o acaso la sola figura del influencer o del jugador de fútbol no encarna per se estas ideas?). Por último, se habla de iniciar campañas de concientización.

El proyecto que tenía media sanción, además, extremaba los recaudos acerca de los menores, no sólo con la verificación de rostro inicial en las apuestas -vía Renaper-, sino que obligaba a revalidar la autenticidad después de cierto tiempo de juego, para evitar que un adulto le facilitara el ingreso al sitio de apuestas a un menor.

Prohibía el uso de tarjeta de crédito, para evitar el endeudamiento, y sumaba la autoexclusión, para que quienes asumen el tema como una adicción o un problema pudieran solicitar ser inscriptos en un registro que les impida el acceso a las terminales de juego.

Por último, asumía también el tema en los jugadores adultos: "Yo recibía muchos papás ludópatas que llorando me decían 'me jugué las zapatillas de mi hijo'. Cuando hablamos de ludopatía hablamos de grupos: todo el grupo primario se afecta cuando hay un ludópata, cualquiera sea el miembro de la famlia", advierte Frade.

"En realidad hay una intención de captación de toda esa masa de jugadores para que de las ilegales vayan a las legales. No les preocupa el tema en sí, sino la captación", concluye la diputada de la Coalición Cívica.

Un modo de socializar

El proyecto del gobierno cita datos del Observatorio Argentino de Drogas del Sedronar, un estudio de 2025 que "advierte que más de una cuarta parte de los estudiantes de enseñanza secundaria manifestó haber participado de apuestas con dinero en el último año", y que estas apuestas son sobre todo on line. El estudio en cuestión no hace diferencia entre apuestas legales e ilegales.

Una encuesta del Conicet que fue insumo para el trabajo Apuestas deportivas online y jóvenes en Argentina: entre la sociabilidad, el dinero y el riesgo -a cargo de los sociólogos Juan Branz y Diego Murzi- destaca que "los jóvenes perciben a las apuestas deportivas mayormente como un juego o una diversión, que se da, principalmente, cuando están con amigos".

Suman que "se trata de una actividad escasamente regulada por el Estado a la que cualquier persona puede acceder y es atractiva desde el momento en que promete recompensar con dinero un 'saber' sobre deportes en un país con alto consumo de espectáculos deportivos".

En su análisis de los resultados de la encuesta, los investigadores advierten que "lo que se pone en juego en las apuestas no es sólo ganar o perder dinero. También es importante para los jóvenes demostrar con sus amigos que ellos "saben de deportes", y ganar una apuesta es la confirmación de ese saber.

Ninguno de los principales factores que según quienes estudian el tema inciden en una posible adicción está cubierto, entonces, por el texto de esta ley: El problema no es que sea legal o ilegal; lo peligroso es que la invitación a jugar sea bombardeada desde el mismo deporte y sus jugadores, que esté tan a mano de todos y todas -o, literalmente, en la mano-, y que estas apuestas (la edad del jugador, el origen de los fondos) no tengan regulación más allá de una declaración jurada hecha con un click.

Pertenecer

El trabajo aporta otro dato: más del 90 por ciento de los entrevistados comenzó en las apuestas online porque lo introdujo un amigo. Por eso los autores hablan de una sociabilidad masculina ligada a las apuestas virtuales como un eventual riesgo entre los jóvenes. Esto en tiempos en que el encuentro y la socialización pasa cada vez más por los espacios virtuales, en general.

Un fenómeno tan complejo y extendido no se limita a la diferenciación entre lo legal y lo ilegal: parece tener que ver con la facilidad de acceso y la multiplicación de los estímulos. Los especialistas hacen hincapié en la nececidad de mayor regulación e intervención del Estado. "Esto implica nuevos desafíos en la regulación para incorporar mecanismos que eviten el acceso a jóvenes, pero también a jugadores que experimentan problemas con el juego", resaltan.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/05/27/un-proyecto-a-favor-del-lobby-del-juego-on-line/

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