Poner al victimario en víctima: la «Hasbara», maquinaria de propaganda sionista, desplegada en la televisión argentina

En la madrugada del pasado sábado Estados Unidos e Israel realizaron un ataque conjunto contra Irán. El mismo no se limitó a objetivos militares sino que afectó zonas residenciales y hasta una escuela de niñas generando una masacre de casi 200 víctimas fatales. Pero al poco tiempo de tener que dar la noticia, los medios hegemónicos de argentina exhibieron su mala praxis informativa a partir de las fuentes. Entrevistas masivas a voceros del ejército israelí inundan el aire televisivo distorsionando la información. Un recorrido de una pequeña porción de como la Hasbara inunda los medios comerciales de Argentina tergiversando la información.
Por Ramiro Giganti (ANRed)
«Estados Unidos e Israel atacaron Irán», fue la noticia con la que nos despertamos temprano el sábado. Quizás quienes trasnocharon la vieron antes de acostarse. Las precisiones llegarían luego: que objetivos fueron atacados, cuanto tardaría la respuesta iraní y todas las especulaciones sobre las consecuencias, muchas de ellas ya las estamos experimentando como el impacto en el precio mundial del petróleo tras el cierre del Estrecho de Ormuz. Pero hubo muchas preguntas pertinentes que brillaron por su ausencia: ¿Quién esta violando el derecho internacional? ¿Cuál es la historia que llevó a este desenlace? ¿Qué entendemos por «terrorismo» y cual es el uso político de ese concepto?
Fuentes espurias: la raíz del periodismo rancio
«Roni Kaplan, portavoz del ejército israelí», «Gabriel Ben – Tasgal», presentado como «periodista especializado en Medio Oriente», cuando en realidad es una agente del lobby israelí con denuncias por sus vinculaciones incluso con el Mossad.

«Argentinos que viven en Israel» suele es otro latiguillo para inundarnos de voces que justifican al accionar del sionismo y aportan a la victimización. Si hablan desde un bunker, mucho mejor. Se repiten temas como «el atentado a la Amia» o «el ataque a Noca» completamente tergiversados. No se habla del genocidio en Gaza, ni de la gran cantidad de masacres que sufrió el pueblo palestino antes del 7 de octubre de 2023. La noticia de las casi 200 niñas asesinadas el sábado pasado ya salió de los medios. El victimario es presentado como víctima.
Un operador que esta volviendo a aparecer en los medios es Gabriel Ben Tasgal. Hace unos meses un grupo de hackers dio a conocer una filtración que muestra los nombres de 35.000 presuntos agentes del Mossad infiltrados. Entre ellos se encontraba Ben Tasgal, quien suele ser presentado en todos los medios hegemónicos como «especialista en Medio Oriente», Ben Tasgal produjo junto a Alfredo Leuco un documental de propaganda sionista que utiliza políticamente la muerte de la Familia Bibas, afirmando información que no está corroborada (y que muchas investigaciones apuntan a lo contrario) sobre quien fue responsable de dichas muertes.
Censura y despidos
Hace un mes y medio el canal C5N separó a la periodista Silvina Sterin Pensel quien oficiaba de corresponsal en Nueva York, una de las capitales del mundo, siendo una fuente desde el corazón del imperio global. Sus coberturas mas recientes mostraron el reciente triunfo de Zoran Mamdani, las movilización contra el ICE, las cumbres de los principales organismos internacionales y las repercusiones sobre lo que fue la invasión a Venezuela. Pero, en alguna que otra ocasión informó sobre el genocidio en Gaza mostrando una postura distinta a la hegemónica en ese canal y otros. A mediados de enero, empezó a recibir ataques en redes sociales, tanto por Eduardo Feinmann como Waldo Wolf y otros. El canal entrevisto a otros operadores del sionismo que, sin recibir repreguntas, la cuestionaron al aire. La semana siguiente dejó de aparecer en el aire y días después ella confirmó que fue separada. Hubo numerosas manifestaciones en su apoyo e incluso personas entrevistadas en la calle que se pronunciaron en su apoyo, pero no hubo marcha atrás.
Frente a ese mismo canal hubo una manifestación en agosto del año pasado por su negativa a informar sobre el genocidio en Gaza y las masivas manifestaciones que se desarrollaban en Buenos Aires. El canal ni siquiera fue capas de informar lo que sucedía en la puerta del mismo.

Tanto C5N, como TN y el resto de los canales de noticias, mandaron corresponsales a Tel Aviv para cubrir el intercambio de rehenes desde un solo lado. Ignorando que la gran mayoría de lores rehenes eran palestinos secuestrados pro Israel, y cuyo valor periodístico de informar eso también estaba en el estado en el que eran devueltos (muchos con signos de malnutrición o de haber recibido torturas). Quedó en claro la discriminación mediática ejercida por la televisión argentina.
Estos son solo algunos, de los muchos ejemplos donde se viola el derecho a la información de la población argentina.
Algunas claves sobre como opera el Lobby mas allá de las fuentes
El uso arbitrario de la palabra «terrorista». Desde hace décadas y sobretodo perpretrado después de lo atentado a las Torres Gemelas, los medios anteponen la palabra «terrorista» para distintas organizaciones del islam político. No importa si son una organización política (armada) que incluso tuvo resultados electorales favorables, o un gobierno de un país, simples celular que realizan atentados contra la población. Todo se mezcla. Si «terrorista» se entiende por un grupo armado que realiza atentados contra la población civil, este años se van a cumplir 80 años del atentado al Hotel Rey David en Jerusalén: generó 91 muertes y fue realizado por el grupo terrorista sionista Irgun en 1946 durante la ocupación británica en Palestina. Irgún se incorporó al ejército israelí en 1948 y quien era su líder militar, Menajem Beguin, fue Primer Ministro en los años 79, incluso recibió un Premio Nobel de la Paz. Pero hoy se suele asociar con la palabra terrorista a Hamas o Hezbollah, incluso se habla de «terrorismo islámico» para hablar de Irán, mientras Israel comete genocidios e inicia guerras como la actual.
El uso político del atentado a la Amia pese a no haberse esclarecido. Desde los medios hegemónicos se hay sentenciado que Irán fue quien realizó el atentado pesa a no tener las pruebas pertinentes que lo corroboren. Incluso se ha utilizado para justificar el genocidio en Gaza y para silenciar voces críticas hacia el Estado de Israel. El uso del atentado a la Amia amerita una nota dedicada exclusivamente a ello, peor resulta pertinente, al menos mencionarlo aquí.
El silencio de las culturas árabes e islámicas y el aval a la discriminación. Pese a tener una importante presencia en Argentina, suele hablar poco de las comunidades Libanesas, Sirias, Palestina o de cualquier país del mundo árabe, como del islam. Incluso aparecieron elementos y ataques de odio a hacia mujeres musulmanas. Los mismos no son tomados por los medios hegemónicos.
Confundir antisionismo con antisemitismo. Por parte de la DAIA se viene promoviendo una ola de persecuciones, muchas de ellas judicializadas, hacia quienes cuestionan el accionar genocida y beligerante de Israel. Desde Alejandro Bodart, hasta Norman Briski, desde Roger Waters a Vanina Biasi, o los docentes Federico Puy y Ana Contreras, con sus diferentes situaciones fueron algunas de las personas perseguidas simplemente por hablar de Palestina o pronunciarse en contra del genocidio. El episodio mas reciente sucedió el pasado fin de semana en San Telmo.
El ocultamiento de la historia y la censura en la cultura. Nadie informa sobre la Nakba o la historia previa de Palestina. Todo parece contarse desde un «pueblo víctima del holocausto que no tenía a donde ir». Desde los medios se expande el «una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra» negando la existencia de un pueblo ancestral. Esa malversación de la historia no solo se da en los medios de comunicación a la hora de informar, sino también desde la censura en la cultura. Películas como Palestina 36, o la ganadora del Oscar el año pasado. No Other Land, fueron marginadas de la cartelera argentina, como las películas palestinas en los recientes festivales «oficiales» de cine. Tambien se eliminó una muestra de Fileteado en el ex CCK y otras actividades en centros culturales.
Quedará pendiente para los próximos días un análisis mas profundos de los elementos particulares de esta guerra que no suelen informar los medios hegemónicos: desde la cuestión tecnológica y el uso de la Inteligencia Artificial, las consecuencias y objetivos económicos y otras cuestiones geopolíticas que suelen no informarse ni están inmersas en el «sentido común».
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