El drama de las panaderías en Rosario: tarifas impagables, suba de costos y ventas por el piso

Desde la Cámara de Industriales Panaderos advierten sobre el impacto de la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de la harina y los costos fijos en el sector. Numerosos comercios trabajan actualmente entre un 30% y un 40% por debajo de su capacidad productiva.
Mientras el costo de vida no para de aumentar y la gente se endeuda para intentar sobrevivir a las políticas del gobierno de Javier Milei, las panaderías de Rosario son víctimas de un panorama desolador compuesto por la caída de ventas, suba de costos y el peso cada vez mayor de las tarifas de luz. Según advirtieron desde la Cámara de Industriales Panaderos local, numerosos comercios trabajan actualmente entre un 30% y un 40% por debajo de su capacidad productiva.
El diagnóstico fue detallado por Diego Rubio, referente de la entidad sectorial, quien enfatizó que la problemática no es aislada, sino que refleja un fenómeno generalizado que golpea al comercio y la provincia que gobierna Maximiliano Pullaro. "Estamos preparados para trabajar mucho más, pero necesitamos que mejoren las condiciones de nuestros clientes", afirmó al marcar la directa correlación entre el deterioro del poder adquisitivo y el desplome en el mostrador.
Al freno en la demanda se le suma una estructura de costos cada vez más pesada y difícil de trasladar a precios finales sin perder más ventas: Rubio explicó en declaraciones para InfoCielo que algunos productos llegaron a subir cerca del 100% entre marzo y mayo. Desde entonces, varios valores se estabilizaron e incluso algunas grasas y margarinas bajaron alrededor de un 10%, aunque todavía se encuentran entre un 80% y un 90% por encima de los precios del año anterior.
El panorama genera especial preocupación entre los establecimientos que deben afrontar además el pago de alquileres. El referente del sector señaló que, contar con un inmueble propio, puede ofrecer cierto margen para sostener la actividad, mientras que otros comerciantes atraviesan una situación mucho más complicada.
Otro de los puntos que más preocupa a los empresarios es el aumento del costo energético. Actualmente, una panadería de tamaño medio puede recibir una factura de electricidad cercana a los $5 millones por mes. El impacto se vuelve todavía mayor al compararlo con los salarios del sector. De acuerdo con Rubio, las remuneraciones se ubican actualmente entre $1,3 millones y $1,4 millones, por lo que una factura de $5 millones representa el equivalente a más de tres salarios.
Las panaderías tienen además un consumo eléctrico elevado durante todo el año. En invierno aumenta la demanda vinculada a la producción, mientras que durante el verano, aunque baja el volumen elaborado, crece la necesidad de refrigeración para conservar la materia prima.
Rosario, al tope del desempleo: la desocupación llegó hasta el 11,5% y es la más alta del país
El mercado laboral del Gran Rosario registró un fuerte deterioro durante el segundo trimestre de 2026. La tasa de desocupación alcanzó el 11,5% de la población económicamente activa, un salto de 3,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año pasado y el registro más alto entre los 31 aglomerados urbanos relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El dato implica que 83 mil personas se encontraban desocupadas en el período comprendido entre abril y junio. Son 28 mil más que un año atrás. Al mismo tiempo, la cantidad de personas ocupadas cayó en 22 mil, lo que marca un cambio respecto de las mediciones anteriores, cuando el crecimiento de la ocupación todavía permitía absorber una parte del aumento de la oferta laboral.
El deterioro del empleo en Rosario contrasta con la evolución del promedio nacional. En el conjunto de los 31 aglomerados urbanos, la desocupación fue del 7,9%, tres décimas por encima del segundo trimestre de 2025. Con el 11,5%, el Gran Rosario pasó a encabezar el ranking nacional de desocupación. En segundo lugar quedó el Gran Córdoba, con el 10,5%, mientras que Mar del Plata registró el 9,9% y Bahía Blanca-Cerri, el 9,7%.
También aparecen con niveles elevados de desempleo Comodoro Rivadavia-Rada Tilly y Corrientes, con 9,1%; Gran Buenos Aires y Río Gallegos, con 8,8%; Gran La Plata, con 8,7%; Gran Santa Fe, con 8,6%; y San Nicolás-Villa Constitución, con 8,4%. En el otro extremo se ubicaron Viedma-Carmen de Patagones, con 0,7%; Santiago del Estero-La Banda, con 0,9%; Gran San Luis, con 2,6%; Neuquén-Plottier y Gran San Juan, con 3,2%; y Jujuy-Palpalá, con 3,4%.
La diferencia entre los principales aglomerados urbanos vuelve a mostrar un escenario laboral heterogéneo, con mayores niveles de desempleo en varios centros urbanos de la región pampeana y registros más bajos en algunas zonas vinculadas a las actividades mineras y energéticas.
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