"El peronismo cordobés no va a volver al PJ mientras siga colonizado por el kirchnerismo"

19.08.2026
LPO Sebastián Salguero
LPO Sebastián Salguero

El presidente del peronismo cordobés, Facundo Torres, en diálogo con LPO defiende la apertura de Llaryora hacia radicales, macristas y sectores de centro. Dudas sobre un acercamiento a Massa. 

Por Juan Manuel González (Córdoba)

Facundo Torres, presidente alterno del PJ Córdoba y titular del bloque oficialista en la Legislatura provincial, tiene una misión que parece cada vez más difícil: contener al peronismo cordobés mientras Martín Llaryora intenta ampliar su base electoral por fuera del PJ, por donde necesita sumar entre 12 y 15 puntos de sectores conservadores y moderados para construir una mayoría competitiva hacia 2027.

"El gran desafío del PJ de la provincia de Córdoba hoy es generar sentido de pertenencia en todos los peronistas", reconoce Torres a LPO. Y lo explica así: "Revalorizar al peronismo dentro de este proyecto político, dentro de este cordobesismo, como el núcleo central, como la columna vertebral".

"Si nosotros hubiésemos querido ganar siete elecciones y ahora ganar la octava solamente mirando el peronismo, sin abrir la puerta en ningún momento a otro partido político, seguramente no estaríamos acá", dice Torres. Para él, se trata de la histórica fórmula de José Manuel de la Sota, cuando entendió que el PJ necesitaba romper sus límites y se alió con la UCeDé. "De la Sota se dio cuenta que el cordobés buscaba eso, que el cordobés necesitaba eso y se nutrió de otros partidos", recuerda.

"Nos nutrimos del socialismo, nos nutrimos mucho del radicalismo, nos nutrimos del PRO, nos nutrimos del vecinalismo". Ese es el corazón de la estrategia de Llaryora para 2027: no abandonar al PJ, pero tampoco depender del PJ; pero sin ser De la Sota.

-¿Van a buscar nuevos socios o la prioridad es contener al peronismo para intentar la reelección de Llaryora?

-La prioridad es gobernar Córdoba y que Córdoba esté bien. Para que Martín (Llaryora) llegue con posibilidades, y este proyecto político llegue con posibilidades, tenemos que seguir con esta actitud madura y responsable de gobernar bien para los cordobeses. El cordobés no tira el voto, no hay que subestimar al cordobés, no hay que subestimar al electorado.

Bornororni, que es un buen tipo, tiene que tener muchísima más preparación, para querer gobernar la segunda provincia del país.

En Córdoba tenemos a dos dirigentes que trabajan de candidatos, que son candidatos a gobernador o a intendente desde hace 20 años (en referencia a Luis Juez y Rodrigo de Loredo). A nosotros nos dicen que como proyecto político estamos más de 27 años en el poder. Ellos hace 25 años trabajan de candidatos y no han podido ofrecerle al cordobés sus ideas con respecto a qué van a hacer con Córdoba. Y Bornororni, que es un buen tipo, tiene que tener muchísima más preparación, para querer gobernar la segunda provincia del país.

En ese marco, Torres dice que la orden que recibió de Llaryora es "tener un PJ activo, muy activo, más activo que en otras oportunidades", cuenta. La tarea se volvió más compleja por el desgaste de los 27 años de gobierno y por los episodios que golpearon recientemente al oficialismo. El caso Barrelier, que volvió a poner bajo la lupa los vínculos entre dirigentes políticos, sindicales y territoriales, y el escándalo que involucró al legislador oficialista Ernesto Flores y a uno de sus asesores, forman parte de un clima que obliga al peronismo a administrar daños mientras intenta recomponer su identidad.

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"Muchas veces también el propio desgaste de los 27 años termina siendo un relato inducido por parte de cada dirigente de la oposición", sostiene. Y advierte que ese desgaste empieza a penetrar en la propia militancia: "El propio desgaste de los dirigentes termina generando que el propio militante nuestro (...) se crea todo este relato".

Un problema simultáneo para Llaryora está en Buenos Aires. Hace pocos días, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa volvieron a sentarse en una misma mesa para coordinar una estrategia legislativa frente al Gobierno de Javier Milei, con eje en la suspensión de las Paso. Ese movimiento vuelve todavía más difícil una eventual integración de Llaryora al PJ nacional.

Massa no logró generar massimo, el que logra generar un movimiento político es aquel que gana una elección y que gobierna; y gobernando y tomando decisiones y definiciones cimentan un espacio. La verdad que todavía no veo un acuerdo con el Frente Renovador, aunque no lo hemos explorado.

Torres no tiene dudas sobre cuál es la condición para el regreso del PJ Córdoba al nacional: "Debería dejar de estar colonizado por el kirchnerismo", responde cuando se le pregunta qué tendría que cambiar para que Córdoba se siente en una mesa nacional. De hecho, en su trabajo de contención debe disimular los puentes con el kirchnerismo en Córdoba. "El kirchnerismo nunca estuvo adentro del peronismo cordobés; y veo muy difícil que esté como tal, casi imposible, te diría".

También limita un acuerdo explícito con Massa, pese a que el titular del Frente Renovador en Córdoba, Agustín González, es funcionario del Ministerio de Seguridad que comanda Juan Pablo Quinteros. "Massa no logró generar massimo, el que logra generar un movimiento político es aquel que gana una elección y que gobierna; y gobernando y tomando decisiones y definiciones cimentan un espacio. La verdad que todavía no veo un acuerdo con el Frente Renovador, aunque no lo hemos explorado".

Por ahora, Llaryora parece mantenerse en el centro, pese al mal resultado electoral de Provincias Unidas y la descoordinación evidente en el Congreso. Sin embargo, Torres reivindica especialmente la relación con Santa Fe y Maximiliano Pullaro, gobernador radical. "Creo que hay un espacio para explorar de centro productivista, institucionalista, federal. El peronismo cordobés tiene que sentirse protagonista e importante dentro de este espacio".

"Lo que hoy han generado Córdoba, Santa Fe y algunas provincias más es un espacio interesante que, sin caer en los extremismos planteados por la derecha o por el kirchnerismo, busca fortalecer un espacio de centro con una visión argentina federal, con una visión desarrollista", sostiene.

Creo que hay un espacio para explorar de centro productivista, institucionalista, federal. Lo que hoy han generado Córdoba, Santa Fe y algunas provincias más es un espacio interesante que, sin caer en los extremismos planteados por la derecha o por el kirchnerismo, busca fortalecer un espacio de centro con una visión desarrollista.

El propio Torres evita definir si una oferta electoral de esquema terminará favoreciendo o perjudicando a Milei en 2027: "Todavía no sé", responde. "No sabemos cómo va a llegar Milei, no sabemos cómo va a llegar la economía en ese momento, no sabemos qué va a pasar en el peronismo nacional".

Tampoco quiere instalar a Llaryora como candidato presidencial. Dice verlo concentrado en Córdoba y dedicado a la gestión. Pero la construcción que describe tiene inevitablemente una dimensión nacional.

El dilema, en definitiva, es doble. Llaryora necesita ampliar el cordobesismo hacia sectores conservadores y moderados que pueden aportarle los 12 o 15 puntos que necesita para volver a ganar Córdoba. Torres, mientras tanto, necesita evitar que esa apertura desdibuje al PJ y empuje a los peronistas más ortodoxos hacia otra alternativa, como podría ser una liderada por Natalia de la Sota o por el propio esquema de Massa.

Fuente:
https://www.lapoliticaonline.com/cordoba/llaryora-sala-a-la-caza-de-15-puntos-conservadores-pero-debe-contener-al-pj-que-le-factura-su-acuerdo-con-milei/

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