Puede fallar: el ministro de Seguridad de Córdoba probó un guante eléctrico en sí mismo

Papelón con fines represivos
Fue durante una presentación junto a la Policía provincial. El ministro Juan Pablo Quinteros recibió una descarga en vivo y aseguró que el choque eléctrico "no se aguanta". El momento insólito se viralizó rápidamente así como la preocupación por las nuevas medidas represivas y el uso de este tipo de armas menos letales.
Durante una demostración oficial de equipamiento en la Jefatura de Policía de Córdoba, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros se sometió en vivo a la descarga de un guante eléctrico que la provincia evalúa incorporar a la fuerza. El episodio, ocurrido frente a cámaras y efectivos, derivó en una escena inesperada que rápidamente circuló en redes sociales.
La prueba se realizó en el marco de la presentación de nuevo material operativo. Desde el Ministerio remarcaron que se trata de armas de control no letales, destinadas a tareas de prevención y reducción en procedimientos regulados. Sin embargo, especialistas advierten que este tipo de dispositivos exige protocolos claros, capacitación continua y supervisión estricta para evitar abusos o errores en contextos de estrés.
El momento ocurrió durante una salida en directo del programa televisivo El Show del Lagarto. En medio del acto oficial, Quinteros pidió que activaran el dispositivo sobre su propio brazo, en una prueba de concepto que sorprendió a los presentes.
Antes de recibir la descarga, el ministro intentó descomprimir la situación con una frase del ilusionista Tusam: "puede fallar", comentario que generó algunas risas. Segundos después, el dispositivo fue activado.
La descarga fue breve pero contundente. El gesto del funcionario cambió de inmediato. "No se aguanta", expresó al finalizar, todavía con el brazo tenso. Luego describió la sensación como si le aplicaran "10 mil magiclicks (los famosos encendedores de hornallas) al mismo tiempo". Tras la demostración, señaló que le quedó una molestia leve en el brazo, sin secuelas visibles.
El video se viralizó en X y otras plataformas, donde se abrió un debate sobre la necesidad de modernizar el equipamiento policial y, al mismo tiempo, los riesgos de incorporar este tipo de herramientas en operativos cotidianos, con fines más bien represivos que para preservar la seguridad de las personas en hechos delictivos comunes.
Desde el entorno oficial interpretaron la escena como un gesto político: mostrar que la conducción del Ministerio "pone el cuerpo" para exhibir el funcionamiento del equipamiento. Pero todo terminó en papelón.
El nuevo equipamiento y los protocolos de uso
La incorporación del guante eléctrico forma parte de un paquete más amplio de herramientas presentadas por el Gobierno provincial. Junto al dispositivo, se anunciaron 300 cascos balísticos nivel RB3 para personal de investigaciones criminales, además de escudos de última generación, municiones y kits de gas pimienta de 85 mililitros.
El objetivo declarado es reforzar la presencia policial en la vía pública y mejorar la respuesta en intervenciones de mayor complejidad. El guante eléctrico, en particular, se estudia como una herramienta adicional para la reducción de personas dentro del protocolo de uso escalonado de la fuerza pública.
Fuentes oficiales señalaron que la Policía de Córdoba cuenta actualmente con el 100 % de su personal capacitado y equipado con armamento menos letal, tanto armas de puño como largas. El desafío, reconocen incluso dentro de la fuerza, es integrar estas tecnologías a prácticas operativas reales, con formación específica para escenarios de calle donde el margen de error es mínimo.
Fuente:
Clarín
