Remar contra la corriente (hegemónica)

30.01.2026

De Rosario a Victoria en defensa de la soberanía y los recursos naturales

El Foro por la Recuperación del Paraná convocó a una travesía náutica en defensa del río y la producción local.

Por Luciano Couso

"¿Cuál es el principal drama que sufre el pueblo argentino?", se preguntó retóricamente Luciano Orellano, miembro del Foro por la Recuperación del Paraná, que el próximo sábado iniciará una travesía náutica de Rosario a Victoria con el objetivo de salvaguardar el río del "negocio de cuatro o cinco vivos". "La tremenda desigualdad, la desocupación, el trabajo precario. Si querés igualdad, tiene que haber crecimiento, desarrollo, innovación, tiene que haber federalismo", se respondió. Por eso, agregó en diálogo con Rosario/12, "soñamos con que haya astilleros, soñamos con que circulen más barcazas, más producción" por la vía navegable que baña las costas santafesinas. Pero el modelo no es el de la reprivatización de la mal llamada hidrovía: "No podemos destruir el Paraná para un negocio de cuatro o cinco vivos que estafan, porque todo esto es en el nombre del desarrollo", afirmó.

Las organizaciones que integran el Foro por la Recuperación del Paraná convocaron a una travesía náutica de dos días -que unirá con embarcaciones a remo la ciudad santafesina de Rosario con la entrerriana de Victoria- con el objetivo de visibilizar sus planteos, que combinan el desarrollo productivo con la preservación del ambiente. Que no son excluyentes.

Las embarcaciones, según está previsto, partirán alrededor de las 9 de la mañana de la Rambla Catalunya, en el balneario público La Florida. Tras remar los 45 kilómetros entre Rosario y Victoria, que es la distancia existencia por vía fluvial, y realizar un acampe la noche del sábado, la travesía desembocará el domingo en la ciudad entrerriana.

Allí se realizará "una actividad cultural, va a ser una actividad muy hermosa con gente que comparte un poco la preocupación que tenemos todos en cuanto al río Paraná, a los humedales, a la Cuenca del Plata", explicó Orellano a este diario.

La consigna es, precisamente, "Salvemos al Paraná y los humedales". La actividad será en la previa al 2 de febrero, Día Mundial de los Humedales, cuando se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales, en 1971 en la ciudad iraní de Ramsar, a orillas del mar Caspio.

¿De qué hay que salvar al Paraná? Orellano cree que de la avaricia de un puñado de empresas globales del agronegocio y de las representaciones locales de esos intereses económicos que, a su criterio, se desentienden de la suerte del ambiente y las poblaciones rivereñas.

Por eso desde el Foro se oponen al dragado de la vía navegable troncal a 44 pies de profundidad, que es lo que establece el pliego de licitación para escoger una empresa privada que realice el dragado, balizamiento y cobro de peaje por los próximos 30 años, que lanzó el Gobierno de los hermanos Javier y Karina Milei.

"Se quiere poner un barco de ultramar de 80.000 toneladas en la mitad de un continente. Eso no existe en ningún lugar del mundo", explicó Orellano sobre lo que prevé la licitación, que ya debió ser suspendida en medio de un escándalo que incluyó denuncias de presunta animosidad benefactora hacia uno de los interesados, el actual concesionario Jan de Nul, una empresa belga que lidia con su coterránea Deme por ese negocio.

"Lo vuelvo a reiterar", dijo Orellano como si no se hubiese entendido la primera vez. "Se quiere poner un barco de ultramar en la mitad de un continente, y eso no existe en el Mississippi (EE.UU.), no existe en el Jansen (China), en los ríos más importantes, podemos tomar como ejemplo el Rin, que cruza toda Europa".

Allí, explicó, "circulan embarcaciones de autopropulsión de 8.000, 15.000 toneladas, en el caso del Rin, que cruza cinco países. Podemos tomar el Mississippi: ya se inventaron los barcos para los ríos, que es un sistema de empuje y de barcaza, con tres metros de agua".

Por las dudas, aclaró que "todos queremos desarrollo, innovación, crecimiento, empleo, pero no es necesario (un calado de 44 pies) por estas vías fluviales de carácter estratégico que llegan al corazón de América del Sur, por donde circulan 120 millones de toneladas" de granos, aceites, harinas y subproductos. En otros lugares transportan mayores cargas sin provocar tanto daño.

Orellano precisó que "en el Mississippi circulan 800 millones de toneladas, aquí también puede circular eso, pero no es necesario meter un barco de ultramar de 80.000 toneladas en la mitad de un continente, porque es un ecocidio y lesiona nuestra soberanía".

Para el autor de "La Argentina sangra por las barrancas del río Paraná", las consecuencias de la modificación de profundidad de la cuenca en el tramo previsto por los pliegos de la licitación, que llega hasta Timbúes, serían "tremendas" en "todo lo que tiene que ver con la biología, la fauna y todas las otras actividades que hay en el río, como la apicultura, la pequeña ganadería".

Para el integrante del Foro, "esto está dirigido por la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario: acá son 4 o 5 vivos ganaderos, tienen 250.000 cabezas en los humedales, son los que nos llenan de humo, con 131.000 hectáreas de tierras productivas que además produce una pastura única en el mundo que da una carne de exportación y que no nos dejan un peso".

Agregó que "estos no son los isleños, estos son 4 o 5 vivos de la Bolsa de Comercio, y lo mismo en materia del comercio exterior y de dragado, que (la que representa sus intereses) es la Cámara de Puertos Privados y Comerciales, unida a la Jan de Nul", concesionaria de la empresa Hidrovía SA.

Como sabe que su posición suele ser contrarrestada como opuesta al progreso y el desarrollo económico, el dirigente les habló "a los chacareros" que producen parte de la riqueza que se sube a los barcos en las terminales del Gran Rosario con destino al comercio exterior. "En el año 1995 se pagaba 1 dólar por la prestación de un servicio de dragado y balizamiento, hoy el productor paga 4,30 dólares. Fabricaron un negocio, y si se va a reprivatizar por 30 años más, ya está estipulado en el proyecto que va a llegar a 6,50 dólares", detalló.

Para cerrar. "Es inventar un negocio de 500 millones de dólares todos los años para una empresa privada y extranjera que no deja un peso, que estafa a los argentinos y a los productores, que produce un daño de carácter estructural a nuestra flora, a nuestra fauna, y todas las otras actividades que tienen que ver con el río".

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/01/30/remar-contra-la-corriente-hegemonica/