REPUDIO

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la policía que le depende, ha desarrollado en el día de ayer una operación simultánea contra villas y barrios populares de distintas zonas de la ciudad. Una acción intimidatoria, en forma de irrupción aparatosa y violenta en el territorio, con cantidades exageradas de efectivos y equipo, basada en el maltrato y la estigmatización a los habitantes de los barrios.
Se articula con toda una estrategia del jefe de gobierno de la Ciudad y sus colaboradores, de rastrillaje y "limpieza" de espacios públicos de la ciudad, en función de un concepto estigmatizante y reaccionario del "orden", que opera sobre la instalación de un estado de sospecha colectiva e indiferenciada, en la que "pobre" y "delincuente" y en particular "narco" se vuelven casi sinónimos.
Se pretende con ello dar muestra de que se protege la propiedad privada y la tranquilidad de los "buenos vecinos". Y propagandizar una imagen de "activo combate al narcotráfico", cuando es sabido que la venta de drogas cuenta con la complicidad directa y el amparo de las fuerzas policiales, como parte de un entramado más amplio de poderes que sacan ventaja de una manera o de otra a la venta de drogas.
Las adicciones y los negocios que las rodean a través del tráfico de sustancias son también un eficaz mecanismo de control social, con su carga de marginación, aislamiento, autodestrucción, abandono de toda perspectiva de acción y mejora colectiva.
Mientras tanto los bienes y la tranquilidad de trabajadores y pobres son vulnerados a conciencia por los "guardianes" de un orden que sólo favorece a los poderosos y a los verdaderos delincuentes.
La acción es demagógica y ocultadora de las verdaderas causas y características del desarrollo que alcanza el comercio ilegal de drogas. Se integra a una mirada punitivista que afecta a los sectores más postergados, que padecen las peores condiciones en materia de trabajo, hábitat y condiciones generales de vida.
El resultado más tangible, además de la violencia material y simbólica ejercida, es la detención de varias personas, una parte de ellas acusada de violación a la ley de estupefacientes. La lógica con que se concibe un operativo como este y las formas con las que se la lleva a efecto hacen por lo menos dudosa la consistencia de las imputaciones. Ese carácter dudosa se acentúa por los testimonios de que al menos una parte de los detenidos y detenidas lo fueron luego de protestar contra lo violento y extemporáneo de la acción.
Sabemos que entre los elementos más peligrosos y amenazantes que transitan el espacio urbano, las llamadas fuerzas de seguridad ocupan un lugar preponderante.
Ante eso cabe la lucha por una protección auténtica de la seguridad y el bienestar dela población trabajadora y pobre, perjudicados y deteriorados día a día por las políticas en curso en el país y en la ciudad.
La Corriente Política de Izquierda repudia todo operativo policial violento y desproporcionado, que procede mediante la violación de derechos y garantías legales y constitucionales.
Rechaza asimismo la orientación clasista y estigmatizante de políticas de "seguridad" que tratan a los sectores explotados, empobrecidos y marginados como al "enemigo" mientras se tolera o se protege a quienes los convierten en las primeras víctimas de los manejos delictivos.
Reclama la inmediata libertad de todos y todas quienes hayan sido objeto de detenciones arbitrarias así como la reparación de los daños materiales y simbólicos que se les hayan inferido a ellos y a los demás habitantes de los barrios vulnerados.
Y declara que una verdadera política de seguridad y combate al delito requiere del compromiso y la participación comunitaria y del combate a los instigadores y a los eslabones mayores de las cadenas delictivas; no a los colaboradores de menor rango y menos todavía a "perejiles" que no tienen nada que ver o cometieron el "pecado" de denunciar o resistir las acciones vejatorias e injustificadas.
Llamamos a la ciudadanía a organizarse y movilizarse contra los atropellos represivos y los manejos de una policía y una "justicia" motorizadas para beneficio de los ricos en consonancia con la vigilancia y el hostigamiento del pueblo trabajador y de los barrios que habita.
CORRIENTE POLITICA DE IZQUIERDA
Buenos Aires, 15 de mayo de 2026---
