Milei militariza la quinta de Olivos

El gobierno comunicó que se disuelve la administración general de la residencia presidencial y Casa Militar asume el control.
El gobierno difundió un comunicado de prensa para anunciar la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, a raíz de la crisis que se desató por la intoxicación de uno de los perros de Javier Milei, quien resolvió despedir a casi todo el personal civil que cumplía funciones allí.
A través de ese parte, la Oficina del Presidente explicó que se busca "la separación de las funciones de seguridad, administración y control, lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece".
Como reveló LPO, Milei liquidó la planta de empleados civiles y hasta el cierre de esta nota solo quedaban el electricista y cuatro trabajadores más. Las funciones vacantes, desde la jardinería hasta las tareas gastronómicas fueron asumidas por personal militar.
En efecto, el gobierno informó que Casa Militar tomó "la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del Presidente de la Nación y de su familia, con el objetivo de fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos".
Aunque se fundamente la medida en la búsqueda de mejores "estándares de eficiencia y seguridad del Presidente", la decisión se habría tomado frente a la actitud invasiva de la familia de la mano derecha de Karina Milei, Belén Agudiez, quien puso como intendente al jardinero Javier Sosa, a la sazón, su cuñado.
Agudiez también hizo que contrataran a sus primos, su hermana y su madre para distintas tareas de mantenimiento, limpieza y administración de la residencia. Sin embargo, la familia de Agudiez se habría tentado con el usufructo de las instalaciones y terminó organizando cumpleaños, asados y otros eventos que complicaban la rutina de Milei, que de por sí sale poco de la quinta.
Fuentes del gobierno deslizaron que el Presidente sospecha que en una de las tertulias bullangueras los invitados de Agudiez habrían envenenado a uno de sus perros. Eso bastó para que Milei desatara una ola de despidos y reemplazara a los civiles por personal militar.
Culpan a Mario Suli, mano derecha del Presidente. "Suli, que no tiene ni el secundario terminado, es el que le llenó la cabeza a Javier de que lo espiaban y le comían la carne", revelaron a El Destape fuentes de la quinta de Olivos. Mario Suli es el hombre de gorra y barba tupida que se ve siempre junto a Milei. Su vinculación se dio través de la rama judía ortodoxa de Jabad Lubavitch y nunca más se separaron.
Una fuente al tanto de los hechos relató que "Suli por ejemplo es el que le prueba primero la comida a Javier" para cuidar al mandatario. En una parte del Gobierno apuntan a él y niegan que haya habido hechos relacionados al espionaje o robo de los alimentos del Presidente. "Es terrible", se quejaron ante este portal en Olivos. Hay una reunión urgente por el tema y decidió que los reemplazos definitivos del personal de limpieza y cocina en la residencia sean militares.
Por ahora la orden de Milei es: "Que los mozos sean militares". No habrá por el momento personal de civil nuevo trabajando en la Quinta de Olivos.
"Vendrán todos de afuera, nada civil. Cocinan militares, limpian militares. Todo ellos", contaron a El Destape. En total los despedidos de la quinta son 12, que figuran como sospechosos de filtrar data. El resto de los civiles corridos de Olivos que no fueron despedidos serán reincorporados a Casa Rosada.
Con información de LPO y El Destape:
