Alexandra Sabio lleva un año sin ver a su hijo: se lo arrebató el funcionario de Neuquén y militante contra las «falsas denuncias» Claude Staicos

23.08.2026

El 20 de agosto de 2025, un grupo de policías y funcionarios judiciales y estatales se metió al jardín de infantes donde asistía M., de 5 años, para arrebatarlo de los brazos de su madre y llevarlo con el progenitor, Claude Staicos. Al calor del fortalecimiento de los discursos sobre las «falsas denuncias» de las mujeres y valiéndose de su cargo como secretario de Prensa de Neuquén, Staicos lleva un año impidiendo que Alexandra Sabio vea a su hijo y que éste vea a su madre, su abuela, sus amigos y todas las personas que componían su entorno hasta entonces. Este jueves se cumple un año y se vence el plazo legal de «cuidado unilateral», con lo cual M. debería volver con su madre.

La razón que esgrimió Staicos para llevarse a M. fue un «impedimento de contacto»: como la madre, supuestamente, no permitía que él viera a su hijo, tanto el funcionario como la Justicia de Neuquén decidieron impedirle el contacto a ella. Sin embargo, meses atrás Sabio fue sobreseida en la causa por impedimento, comprobándose que no obstaculizó las visitas. Saliendo de la versión de Staicos, amplificada en redes sociales por un montón de grupos de «padres contra las falsas denuncias» que militan el silenciamiento de las mujeres, están la verdad de Alexandra y de tantas otras mujeres cuyas hijas e hijos son arrancados por padres violentos. Por @nativa.difusion

Cuando M. estaba por nacer, Sabio tomó la decisión de separarse: Staicos la agredía verbal y físicamente, la controlaba y la degradaba constantemente en uno de los tantos casos de violencia explícita perpetrada por un varón hacia su pareja. Frente a ello, el secretario de Prensa de Rolando Figueroa la secuestró en su casa por varios días junto al bebé, hasta que intervino la policía local.

Desde entonces, se impuso un régimen de cuidado compartido que Staicos incumplió recurrentemente. Sabio documentó periódicamente cómo su expareja se ausentaba de las visitas pautadas con su niño, mientras temía que la amenaza que le había lanzado al separarse se hiciera realidad: que un día le quitaría a M., en venganza «por todo lo que me hiciste». Instrumentar y dañar a un niño para herir a la madre, la definición básica de la violencia vicaria.

Desde ese 20 de agosto, cuando la policía armada se metió en el jardín despertando el repudio de toda la comunidad educativa y la sociedad en general, Alexandra sabe poco y nada de M. y se moviliza para volver a verlo. A partir de hoy, tiene a su favor, además, el argumento del plazo: la orden emitida a la medida de Staicos le otorgaba el cuidado unilateral por un año, período que acaba de vencer. Hoy hay menos motivos aún para mantener al niño separado de su madre.

Durante todo este año, Staicos demostró la eficacia de sus contactos en el Poder Judicial y el Ejecutivo de la provincia que él mismo integra, pero también su peso mediático. Fueron varios los medios que bajaron notas sobre el tema o que directamente se negaron a comunicar el testimonio de Alexandra, lo que se explica teniendo en cuenta que, además de secretario de Prensa, su expareja es dueño de una parte importante de los medios hegemónicos neuquinos.

Asimismo, el miembro del gabinete de Figueroa integra e impulsa grupos activos en las redes y en las calles contra las supuestas falsas denuncias que, contrario a las cifras existentes, buscan instalar que las mujeres denuncian violencia falsamente. Es la misma clase de grupos que integraba el doble femicida Pablo Laurta, con los que simpatizan Agustín Laje y otros tantos del entorno de Javier Milei, y que hacen de empuje a proyectos infundados como el de Carolina Losada.

Las denuncias falsas constituyen menos del 3% de las que ingresan a los sistemas de Justicia, y, dentro de ese universo, la violencia de género ocupa un lugar minoritario: la mayoría tiene que ver con supuestos delitos económicos. En cambio, la subdenuncia sí parece ser un problema real: la Encuesta Nacional de Victimización del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de 2017 indica que apenas 12,5% de las violencias sexuales se denuncian.

Mientras tanto, Alexandra Sabio no sólo no recibió justicia por las agresiones ejercidas por Staicos en su contra, sino que sigue impedida de vincularse con su propio hijo en una situación apañada y sostenida por el Gobierno de Neuquén y un sistema judicial misógino, favorable a los hombres que violentan y abusan. La madre y sus acompañantes siguen reclamando que devuelvan a M. con su mamá y que se termine la persecución de las mujeres que denuncian violencia. Staicos y sus cómplices tienen cada vez menos excusas.

Fuente y fotos:

https://www.anred.org/alexandra-sabio-lleva-un-ano-sin-ver-a-su-hijo-se-lo-arrebato-el-funcionario-de-neuquen-y-militante-contra-las-falsas-denuncias-claude-staicos/

Share