De la parroquia al abandono de familias en default: los endeudados de los barrios que escapan del narco recorriendo provincias

09.10.2026

Deudas para comprar comida, intereses de hasta 60% mensual y familias que ya no pueden pagar. Migraciones, droga y amenazas. El día a día que Milei le propone a los barrios.

POR RODRIGO NÚÑEZ

En Villa Soldati, la Parroquia Nuestra Señora de Fátima era albergue de comedores comunitarios durante sábados y domingos; ahora lo es durante toda la semana. En el mejor de los casos, allí confluyen los endeudados de los barrios linderos, amenazados por una red narco que les presta dinero para solventar gastos corrientes, como la comida. En algunos casos, hay quienes corren peor suerte y deben mudarse obligatoriamente a otras provincias para escapar y seguir viviendo. En ambos casos, son argentinos que ya entraron en "default".

La tragedia de ingresos reventó el endeudamiento en los barrios populares, donde pedir dinero prestado se convirtió en una necesidad cotidiana para cubrir necesidades básicas. Un relevamiento federal realizado por el Observatorio Vilelro de La Poderosa expuso que casi la mitad de las deudas se concentra en circuitos informales, los intereses pueden alcanzar el 60% mensual y casi un tercio de las personas encuestadas dejó de pagar. El fenómeno, definido como default doméstico, refleja hasta qué punto los ingresos dejaron de alcanzar para sostener la vida cotidiana.

Default doméstico: cuando las familias dejan de pagar

El 31,5% de las personas encuestadas ya no se limita a atrasarse con los vencimientos: directamente dejó de pagar sus deudas. Otro 31% registra atrasos sin haber interrumpido los pagos, mientras que el 37,5% no presenta demoras. El relevamiento se realizó durante agosto y septiembre entre 643 personas endeudadas de 12 barrios populares de siete provincias.

En conjunto, seis de cada diez personas que tienen al menos una deuda atrasada atraviesan una ruptura de la cadena de pagos. El informe denomina a este fenómeno default doméstico, una situación en la que las obligaciones financieras superan la capacidad real de los hogares para afrontarlas.

Recortes, hostigamiento y consecuencias sobre la vida cotidiana

El 83,2% de quienes incumplieron algún vencimiento recibió contactos de sus acreedores para reclamar el pago y una de cada cuatro personas declaró haber recibido una visita presencial. Entre quienes fueron contactados, más de la mitad señaló que los reclamos ocurrían todas las semanas o todos los días.

Para intentar cumplir con las obligaciones, las familias recortan otros gastos: el 50,1% se atrasó o dejó de pagar actividades recreativas, mientras que el 42,5% hizo lo mismo con servicios, impuestos o tasas.

El informe también registra consecuencias físicas y emocionales. El 34,9% mencionó angustia, ansiedad, llanto o estrés, y el 34,4% declaró malestares físicos, como dolores de cabeza, presión alta o problemas estomacales.

Desde La Poderosa contaron a El Destape que la persecución es tan violenta que muchos endeudados eligen irse de los barrios donde viven para acumular ingresos en otro lado para acumular ingresos más tranquilos. Una vez que juntan el dinero, vuelven para pagar y retornar a sus hogares, donde dejan de ser "escrachados y amenazados por personas que responden al narcotráfico".

Para peor, existen casos donde la migración se da hacia otras provincias y sin avisar a seres queridos. Y en esa transición nómade sucede el quiebre de muchas familias que se aislan mientras sus cuentas se asfixian.

Según explicaron, solo la Iglesia aparece como único nexo institucional de asistencia en la cotidiana, ejerciendo de pilar para la organización de comedores y merenderos. Sin embargo, el fenomenal avance del negocio de la droga coopta voluntades a la fuerza por la destrucción de ingresos que aceleró el mileísmo. El promedio de ingresos en los hogares relevados es de apenas $ 670.000.

Deudas para comer, pagar servicios y llegar a fin de mes

Uno de los principales hallazgos es que el endeudamiento no responde, principalmente, a decisiones de inversión o a la compra de bienes de alto valor. En los barrios populares, la deuda funciona como un recurso para cubrir gastos que no pueden postergarse.

El 78,3% de las deudas relevadas se destinó a gastos básicos, entre ellos alimentación, salud, alquiler, servicios, transporte y el pago de otras obligaciones. Además, el 70,5% de las personas encuestadas afirmó haberse endeudado para comprar comida.

Los montos iniciales también dan cuenta de esta dinámica: casi siete de cada diez deudas se originaron por menos de $ 300.000. Sin embargo, esos importes relativamente bajos no impiden que las obligaciones se acumulen. Una de cada tres personas consultadas tiene tres deudas o más y el promedio alcanza las 2,1 obligaciones por persona.

La dificultad para llegar a fin de mes lleva a muchas familias a combinar distintas fuentes de financiamiento. Así, una deuda puede servir para pagar alimentos, pero también obliga a postergar otras cuentas o a contraer nuevos compromisos para cubrir los vencimientos anteriores.

Intereses de hasta 60% mensual y expansión de los préstamos informales

El circuito de endeudamiento combina bancos, billeteras virtuales, tarjetas de crédito no bancarias, comercios de cercanía, familiares y prestamistas particulares. Según el relevamiento, las entidades financieras no bancarias concentran el 41,2% de las deudas, mientras que los préstamos de familiares y amigos representan el 18% y el fiado en almacenes, el 15,5%.

Pero el dato más preocupante aparece en el costo del financiamiento. Casi la mitad de las deudas corresponde al circuito informal, donde el costo financiero total efectivo medio alcanza el 59,1% mensual. En las deudas formales, el promedio es del 17,4%.

Los préstamos particulares registran un costo financiero mensual promedio del 62%, mientras que el fiado en comercios de cercanía ronda el 60%. En ambos casos, el costo supera ampliamente al de las entidades financieras tradicionales y no bancarias.

La acumulación de intereses vuelve impagables obligaciones que, en un principio, eran de montos reducidos. En promedio, la deuda total acumulada equivale al 148% del ingreso mensual individual de las personas relevadas.

La brecha de género agrava la crisis económica

El endeudamiento tampoco afecta a todos por igual. Las mujeres encuestadas acumulan una deuda promedio de $ 963.519, frente a $ 637.431 entre los varones: un 51% más.

La diferencia es aún mayor cuando se compara la deuda con los ingresos. Para las mujeres, las obligaciones equivalen al 182,3% de un ingreso mensual, mientras que entre los varones representan el 105,3%.

También se registran diferencias en la morosidad: el 67,7% de las mujeres tiene al menos un pago atrasado, frente al 56,7% de los varones. Además, el 35% de las mujeres tuvo que dejar de pagar, contra el 28% de los hombres.

Fuente:

https://www.eldestapeweb.com/economia/parroquia-abandono-familias-default-endeudados-barrios-escapan-narco-recorriendo-provincias-2026109151918

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