Denuncian negligencia médica contra bebé intersex

Samuel Sofía nació en mayo en el Hospital de Moreno. Su madre denuncia que, tras el parto, fue sometida a violencia médica, y que los médicos se concentraron en la ambiguedad genital de su bebé y no atendieron una coartación aórtica, que terminó en su muerte.
Por Stanley Luna
Samuel Sofía, unx bebé intersexual de 26 días, falleció el pasado 3 de junio tras una operación. Nació en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, en Moreno, donde su madre, Milagros Ávila, denuncia que sufrió violencia y discriminación basada en la genitalidad del nenx y que, por tal razón, su bebé no fue evaluadx rigurosamente y así fue dadx de alta. A los ocho días de nacidx, en el Hospital Garrahan, le diagnosticaron una coartación aórtica y murió tras una cirugía.
En charla con Soy, Ávila dice que su embarazo era riesgoso porque ella es diabética gestacional, que todos sus controles los realizó en el Hospital de Moreno, en el que le recomendaron que el parto fuese por cesárea. El parto fue el 7 de mayo a las 14 horas. Luego de dar a luz, el personal médico se reunió hacer una evaluación y un médico se acercó para decirle que Samuel Sofía había nacido con ambos genitales.
"Me trae al bebé. Lo agarra de la cabeza y de la cola, y me muestra sus genitales nada más, no su cara. Yo estaba aterrada porque no entendía bien qué pasaba, pero me dice: 'Me lo voy a tener que llevar a neonatología'", cuenta Ávila. Se lo llevaron sin explicarle por qué lo tenían en observación, a pesar de que ella seguía exigiendo explicaciones y, además, que desde ese momento le identificaran como Samuel Sofía, pues Samuel era el nombre que había elegido por si era varón y Sofía por si era nena.
Le negaron la lactancia. Ella seguía reclamando por su nenx y el médico se había llevado su bebé le dijo: "Vos lo que no entendés es que tu bebé nació deformado", cuenta.
Una vez pasada la anestesia, Ávila fue a neonatología, pero tampoco consiguió ver a Samuel Sofía. A la mañana siguiente se acercó nuevamente y le preguntó un médico si su nenx estaba en observación por sus genitales, pero este, que se identificó como el encargado de la sala, le dijo que a su nenx le faltaban unos exámenes que demorarían dos horas y que, una vez los realizaran, ya podría verlo.
Tras los estudios, le informaron que el bebx aparentemente toleraba la leche, podía orinar y defecar, que estaba bien. Casi 24 horas después del parto, se lo entregaron, pero le comenzaron a sugerir que le pusiera a Samuel Sofía un nombre neutro e incluso le sugirieron una cirugía de "normalización" de genitales o mejor conocida como mutilación genital intersex, un procedimiento que muchas veces el personal médico realiza contra los cuerpos intersexuales por considerarlos una patología y no como parte de la diversidad humana.
"Un médico me dijo que Samuel Sofía era una nena, que los labios de su vulva estaban inflamados y por esta razón yo veía a un varón, pero que en realidad era una nena, que había que operarle y reconstruirle, hacerle una vaginoplastia", señala Ávila.
La mutilación intersex ha sido rechazada en resoluciones de organismos o convenciones internacionales, debido a que viola la autonomía de lxs nenxs a decidir sobre sus cuerpos, no es considerada una urgencia médica y causa daños que no se pueden revertirse, como llevar a la pérdida de sensibilidad sexual, entre otras. Países como España y Alemania la han prohibido, en Argentina no existe ninguna regulación legal que impida estos procedimientos.
Otro de los procedimientos médicos en contra de las personas intersexuales son las correcciones hormonales, explica Yael Leiva, activista intersex de la organización Potencia Intersex, quien se enteró del caso de Samuel Sofía y ha acompañado a su madre durante este tiempo.
Leiva supo que era una mujer intersex a sus 16 años, cuando notó que en su cuerpo habían rasgos masculinos y femeninos, e intentaron amoldar su cuerpo al binarismo de género a través de hormonas. "Estas situaciones pasan porque los médicos no están informados. Cuando se están formando como médicos, tampoco tienen información sobre la intersexualidad y por ello tampoco tienen un protocolo que les permita atender estos casos", señala Leiva.
Ávila, una operadora socioterapéutica en adicciones, durante su embarazo estudió un curso de cinco meses sobre Educación Sexual Integral (ESI) porque quería trabajar con mujeres con problemas en adicciones. Y como ya contaba con esta formación sobre sexualidad, encaró con argumentos la discriminación hacia su bebé y rechazó la cirugía que le propusieron.
El último examen que le hicieron a Samuel Sofía fue una extracción de sangre. Salió bien, pero cuando le entregaron el resultado, dice Ávila, en lugar de identificarle por su nombre, le identificaron como8-3, ocho era la sala en la que ella estaba y tres, la cama. Por la discriminación reiterada, pidió hablar con una psicóloga del hospital para que mediara entre ella y el personal médico, pero no tuvo éxito.
El 11 de mayo le dieron el alta a ella y a Samuel Sofía, porque consideraron que su nenx estaba sanx. Un día después se reunió con el director del hospital y la encargada del Servicio Social. En la reunión le pidieron disculpas por el maltrato que había recibido ella y su nenx, y le sugirieron enlazarla con otros hospitales, entre ellos el Hospital Garrahan, para que Samuel Sofía siguiera sus controles. Ávila había escuchado que en el Hospital Garrahan podían hacerle una análisis cariotipo a su bebé, es decir, analizar el número de cromosomas los que había nacido, y decidió que le tramitaran el turno allí.
Dos días después, Samuel Sofía fue a su primera consulta. Los resultados de los estudios genitales y renales fueron buenos. Al día siguiente, el 15 de mayo, Ávila llevó a le nenx al análisis cariotipo y a un análisis de sangre. Luego de la consulta, ya cuando estaba en casa, le llamaron para informarle que Samuel Sofía había salido con el potasio alto.
Ávila había notado que al bebé le costaba respirar. Lo llevó de inmediato a la guardia del Hospital Garrahan y cuando estaban revisándolo, la respiración de le nenx se complicó y cambió de color, entonces lo ingresaron a la sala de urgencia, donde diagnostican que había nacido con una coartación aórtica, la cual no le estaba permitiendo el correcto flujo sanguíneo y le había provocado un shock cardiogénico. El 18 de mayo, le ingresaron al quirófano para una intervención, pero ya tenía sus pulmones afectados. Luego tuvieron que conectarlo a una máquina de oxígeno y murió el 3 de junio.
A raíz del caso, Ávila inició una denuncia en contra del personal médico del Hospital de Moreno porque considera que pudieron haber previsto la coartación aórtica, pero priorizaron la intersexualidad de Samuel Sofía. La denuncia es por negligencia médica, mala praxis y homicidio culposo.
Desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el área de prensa se desmarcó de los señalamientos y un vocero, que no quiso ser identificado en esta nota, señaló que Samuel Sofía había nacido con "complejidades" de salud, entre ellas, presentaba complicaciones renales, algo que según Ávila, nunca le comunicaron los médicos. Que, por tal razón, señaló el vocero, el Hospital de Moreno gestionó un turno para que le nenx fuese atendido en el Hospital Garrahan y allí le realizaran estudios complementarios.
Al consultarle sobre la violencia y discriminación que vivió Ávila y su nenx por la identidad intersexual de Samuel Sofía, esta fuente se limitó a decir que "en el sistema de salud pueden haber conductas personales que no representan al sistema". Y confirmó que legalmente no conocen sobre la denuncia de Ávila en contra del personal médico, pero que a partir de la entrevista que ella tuvo con el director del Hospital de Moreno se está investigando el accionar del personal.
En reiteradas ocasiones, este suplemento también buscó una postura del Hospital Garrahan, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.
Fuente y foto:
https://www.pagina12.com.ar/2026/09/23/denuncian-negligencia-medica-contra-bebe-intersex/
