“Estamos ante una clara operación islamofóbica”

14.05.2026

Atormentados tras una serie de violentos allanamientos, descubrieron que la justicia argentina le abrió causas y que lo investigan por un delito que desconocen. El pecado de ser musulmanes.

Por Celeste del Bianco

En la madrugada del 30 de abril, Wasin Saleh y su familia dormían en su casa del barrio porteño de Floresta cuando alrededor de 10 personas del Grupo Especial de Asalto Táctico (GEAT) entraron al lugar en busca de dispositivos tecnológicos y fotos. Tenía a su hija de cinco años en brazos cuando llegaron, lo precintaron y quedó tirado en el piso. En la habitación, su esposa sostenía al bebé de cuatro meses y comenzó a gritar cuando vio que le apuntaban; le sacaron al nene y la esposaron. La de Wasin Saleh es una familia argentina que profesa la religión musulmana y que ese día se enteró que está siendo investigada por un delito que desconoce. También supo que todo está vinculado a una causa de hace siete años, de la que no estaban al tanto. Seis horas más tarde, cuando el grupo especial de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) se fue del departamento, Wasin Saleh descubrió que también habían allanado a su padre, a su tío y a otras propiedades que habían sido de la familia y en la que ahora vive gente que no tiene contacto con ellos. Todo en simultáneo. "No sé nada, ni de que me acusan. Hoy por hoy me pueden acusar que soy musulmán", dijo.

Tanto la familia como entidades religiosas sostienen que se trata de una "operación islamofóbica" en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. "No entendemos como, 7 años después, aparece el desembarco de estas unidades en las casas de esta gente que es musulmana, que es una familia shia, una de las corrientes del islam. Entendemos que ahí hay una clarísima operación islamofóbica", le dijo a Página/12 el abogado especialista en Derechos Humanos Ismael Jalil, que los patrocina. "No se puede entender esto sin estar vinculado a la situación mundial", dijo en referencia al conflicto con Irán. "Días después convergemos en un allanamiento a una familia cuyas mujeres usan hiyab, que rezan, que están insertos en la comunidad argentina desde hace más de 100 años", agregó.

Fueron ocho los allanamientos que se hicieron ese 30 de abril. Además de la casa de Wasin Saleh, también fueron a la de sus padres y a la de su tío, de quien contó que le rompieron una costilla y que entraron de manera muy violenta: explotaron la puerta con tres disparos. En todos los casos se llevaron celulares, computadoras y otros dispositivos tecnológicos, además de pen drives. Según relató Saleh, buscaban fotos y datos de los celulares. "Además de todo, me perjudican también económicamente. Yo hago comida árabe y en mi celular tenía los contactos de proveedores y clientes, todo estaba ahí y no sé cuando me lo van devolver", contó.

Pero, además, denunciaron que el GEAT allanó propiedades que ya no eran de la familia. Una de ellas era una casa en Isidro Casanova, que fue vendida el año pasado y en la que ahora vive un nuevo dueño. También un galpón comercial que la familia Saleh ya no alquilaba y tiene otro inquilino.

El origen de los allanamientos está en una causa del 2019 en el Aeropuerto de Ezeiza, pero nadie en la familia Saleh sabe de qué se trata, nunca se habían enterado de esa investigación. Fuentes judiciales le confirmaron a este diario que se trata de un expediente sobre terrorismo. La causa que está caratulada como "N.N S/ A determinar" tramita en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1 de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Villena, Secretaría 15, dirigida por Lucas Lacau. El fiscal que instruye es Sergio Mola y ahora está bajo secreto de sumario. Desde el juzgado negaron categóricamente que exista una motivación religiosa detrás de la investigación. Y se desligaron de las formas de los allanamientos, algo que le compete al Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Alejandra Monteoliva, como auxiliar de la Justicia.

"Me entristece y me pone mal por los nenes no tienen por qué sufrir esto ni recibir este tipo de trato. Hoy yo no puedo salir de casa, la nena siempre está pegada a mí. Tener que soportar que apunten a mi bebé de cuatro meses estando yo esposado en el piso no tiene una justificación", le dijo a Página/12 Wasin Saleh. "Es porque soy musulmán", agregó el hombre que nació en Argentina, pero que a los 5 años se fue a vivir a El Líbano. Años más tarde, entre 2005 y el 2014 vivió en Chile y después se fue a estudiar Teología a Irán. En 2018 volvió a territorio argentino donde se casó y tuvo tres hijos. El último viaje que hizo fue a Irak en el año 2025 para participar de la peregrinación de Arbain, conocida como la peregrinación del nieto del profeta Mahoma, en Kerbala.

"Yo te puedo decir que simplemente es porque soy musulmán, porque es lo que vengo padeciendo desde mucho tiempo atrás. Yo viajo mucho y todos los viajes que hago, me paran en el aeropuerto. Cuando llego a Migraciones me hacen esperar como una hora y después me dejan pasar, nunca me explican el por qué. Me pasa desde hace muchos años, pero nunca fue algo tan violento", contó. "¿Cuáles son mis derechos?", se preguntó y agregó que "la incertidumbre de no saber de qué se trata lo hace peor".

Saleh apunta también a los vínculos familiares. Cree que la exposición en las redes sociales de su hermano, Ahamead Saleh, puede ser una de las causales. El hombre vive en Irán hace 14 años y es fheij –similiar a un sacerdote– e influencer. "Desde que empezó la guerra entre Estados Unidos e Irán, apareció mucho más públicamente, salió muchas veces en televisión de Argentina demostrando la realidad de Irán. No sé si esto es parte de eso, si es un mensaje que quieren hacer llegar, no tengo ni idea", explicó.

Incluso, desde La Federación de Entidades Islámicas de la República Argentina (FEIRA) junto a otras organizaciones de la comunidad calificaron a los allanamientos como "injustos, violentos y con sesgo ideológico". "Otra vez se sabrá que son personas inocentes, víctimas de falsas informaciones de inteligencia que siguen pistas falsas de origen sionista", escribieron en un comunicado difundido días atrás y le pidieron al presidente Javier Milei que "deje de escuchar a quienes hacen genocidios contra civiles".

El antecedente macrista

Desde la comunidad musulmana recordaron el caso de los hermanos Salomón. En el año 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, la entonces ministra Patricia Bullrich había anunciado con bombos y platillos la detención de dos jóvenes musulmanes después de los allanamientos a su casa, a raíz de una presentación de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que había dado crédito a una denuncia anónima que les llegó por mail.

Sin embargo, en diciembre de ese año la Justicia liberó a Axel Ezequiel Abraham Salomón y Kevin Gamal Abraham Salomón, acusados de tenencia de arma de guerra y acopio de armas y municiones en una causa que estaba a cargo del juez federal Sebastián Ramos, y por la cual estuvieron 22 días detenidos, a pesar de que las armas incautadas pertenecían a una herencia familiar. Finalmente, el magistrado dictó la falta de mérito de los hermanos. "Nos mancharon, nos arruinaron la vida, nos liberaron, nos sobreseyeron y piensan que con eso vamos a poder empezar de nuevo, como si nada hubiera pasado, pero no es así", dijeron tiempo después en una nota a Página/12.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/05/14/estamos-ante-una-clara-operacion-islamofobica/

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