IA, mega datacenters y la Patagonia como zona de sacrificio

22.06.2026

El año pasado, OpenIA anunció la construcción del primer mega datacenter de inteligencia artificial en Argentina. La estructura es polémica en el mundo y necesita un lugar con temperatura baja y acceso a energía barata. El proyecto no se concretó, pero el anuncio cambió la escala de la discusión entre actores y comunidades locales.

Por Alejandra Dandan

-- ¿Tenés agua en tu casa?

--¿En mi casa? Agua corriente, no.

--¿Y cómo hacen?

--La prueba de los camiones. Casi el 90 por ciento de las comunidades de acá, de mi zona, nos abastecemos con camiones que traen agua porque no hay.

--¿Lo mismo con la electricidad?

--Producto de la lucha de estos últimos años, se ha logrado electricidad en algunos lugares.

O sea: no es que no hay. No se trata de una cuestión de falta de electricidad, sino de cómo se reparte. Argentina prioriza el uso industrial sobre el uso humano, pero hace mucho tiempo y lo que viene a hacer el Rigi, de alguna manera, es consolidar esa situación e impedir que a futuro se modifique.

Lefxaru Nawel es vocero de la comunidad mapuche de Neuquén, abogado y docente universitario. Las últimas noticias lo obligaron a ponerse a estudiar --"autoinvestigar", dice--, qué pasa con los mega datacenter de IA que podrían instalarse en Patagonia. La noticia circula con insistencia desde octubre del año pasado. El 10 de octubre, poco antes de la elección de medio término, el CEO de Open IA, el gigante detrás de Chat GPT, Sam Altman, decidió jugar una carta fuerte a favor del gobierno: anunció una inversión de infraestructura tecnológica para IA,laprimera en Latinoamérica y la más grande a nivel global. El anuncio incluyó una alianza con el argentino Sur Energy y siguió una carta de intención y un proyecto que nunca se concretó, pero bastó para cambiar la escala de las proyecciones para gobiernos locales, industria y territorio. La carta le dio cierta tangibilidad, se habló de una inversión proyectada de hasta US$ 25 mil millones y del mega datacenter: es decir, una infraestructura que sería la primera de su tipo en el país, que aloja físicamente datos de la nube con una capacidad de potencia exorbitante de hasta 500 mw, varias veces superior al máximo al promedio. El país tiene 45 datacenter, 32 mw de capacidad total. 500 mw es otra cosa.

Cuatro razones

Alan Rocha, del Observatorio Petrolero Sur. lleva tiempo preguntándose por qué estos grandes centros de datos buscan la Patagonia. Su organización es una voz de peso y de consulta sobre los efectos del fracking de Vaca Muerta. En 2023, el gobierno de Neuquén anunció una zona franca en Zapala para un proyecto parecido a OpenIA, pero para minería cripto con una potencia de 1000 mw: desde entonces, el Observatorio busca una respuesta. "La mayoría de estos proyectos, la verdad, nunca llegaron a concretarse", dice Rocha. "Pero es como que ya se empieza a generar un marco donde se concibe deseable la inversión tecnológica en la región y es como vender otra cara de la Patagonia: nueva, pero con los mismos argumentos de antes. Se vende una zona donde la energía es barata, que hay agua disponible, tierra disponible y que van a poder hacer lo que quieran y en base a eso empiezan a llegar algunos".

Hasta ahora la Patagonia tiene estructuras pequeñas y de mediana escala, en general granjas de minería cripto con capacidad para mutar a datos, según explican. Algunos están funcionando con gas de venteo. El único antecedente más grande es el que no se realizó en Zapala: ¿por qué ahí? Cuatro razones, dice Rocha: tierra, energía barata, agua y baja temperatura.

Lefxaru está preocupado.

--Son trascendidos aún --dice-- pero preocupa sobre todo porque hay un esquema de enclave de extractivismo que se repite. Nos enteramos de las situaciones cuando ya entran a los territorios, cuando están licitadas las obras, ilegalmente autorizadas, sin hacer una consulta, ni respetar las áreas que deberían ser controladas y auditadas por los gobiernos. Este paradigma está impuesto desde los 90, cuando las inversiones tenían que llegar a cualquier costo con esas garantías que dan a los supuestos inversores: no control ambiental y que no se les va a exigir absolutamente nada de control legal.

--¿Reclaman derecho a la información? ¿O es un no rotundo a los datacenter?

--No, el derecho a la información y el derecho a la consulta. Justamente es el derecho a ser consultado y a saber qué impacto va a tener lo que decidan hacer.

Una instalación a gran escala, se sabe, va a afectar al ambiente, al territorio y al agua. Eso es preocupante: el agua es lo que falta en la zona.

Un antecedente en Paraguay

Amnistía Internacional Paraguay activó una campaña de una comunidad de Villarrica.

--Es como estar en un aeropuerto y con las turbinas de un avión 24 horas, algo que no para. Que te está zumbando en el oído --dice una mujer en un video.

--Lo tengo acá --dice otra--. Un enjambre de abejas era para mí, constantemente el ruido estaba en mi cabeza.

datacenters en la Patagonia. Imagen Web
datacenters en la Patagonia. Imagen Web

La comunidad vive alrededor de una granja de minería cripto de Bitfarms. Hay pocos casos en la región de organizaciones que lo trabajen: "Somos pioneros y nos estamos imbuyendo en el tema", dice Hugo Valiente, de Amnistía Paraguay. La granja cripto ocupa cinco hectáreas con cinco galpones grandes y otros más pequeños con 16 mil máquinas de bitcoins, dice el periodista Josué Congo, de El Surti. El caso ahora está judicializado. Josué Congo viajó al lugar y aún está impresionado por lo enorme del espacio.

"El terreno funcionaba todos los días con extractores de aire que producían ruido las 24 horas. Estaban allí porque tenían cerca una estación que proveía de energía eléctrica: tenían una capacidad de potencia contratada de 70 mw. En sólo seis meses, según las estimaciones que hicimos, la criptominera usó lo que 47.464 familias paraguayas consumirían en un año".

La campaña por el ruido se reactivó por algunas amenazas.

"El elemento determinante para nosotros es la presencia de estos actores en un negocio que revela un Estado muy débil, que no tiene capacidad de imponer normas y producen patrones corrosivos con estos sectores", dice Valiente. "Son sectores que pueden moverse con las características del crimen organizado".

La zona de sacrificio

Para Valiente, se parece a la idea de "zona de sacrificio". El tema, bien conocido entre quienes trabajan temas ambientales, establece que esos extractivismos con un altísimo costo ambiental --explica-- se instalan en una zona de exclusión ambiental que los gobiernos deciden sacrificar en aras de un progreso mayor.

--Esto coincide con territorios que socialmente están excluidos, porque son colectivos racionalizados e impugnados --dice.

Territorios con población de alguna manera expulsada, porque no tienen actores sociales de peso político, porque sus derechos ya no tienen poder de lobby, han sido vapuleados, estigmatizados. "Creo que estos datacenter, dónde se instalen, va a tener que ver con estas zonas donde los recursos estratégicos se sacrifican".

Estados Unidos tiene protestas en distintas ciudades con comunidades que rechazan estas instalaciones: "Los mega datacenters se chupan toda la energía", es una de las consignas más difundidas en estas movilizaciones. Erin Brockovich, la activista famosa por la interpretación de Julia Roberts, lanzó una plataforma de mapeo de datacenters y Bernie Sanders llamó a poner en "pausa" la construcción.

Bea Busaniche, de la Fundación Vía Libre, sigue el tema de cerca. "Lo que está pasando en Estados Unidos es que a las comunidades les prometieron que el datacenter iba a generar empleo y desarrollo, y lo único que les sucede es que abren sus canillas y sale apenas un hilo de agua. A duras penas pueden tomar una ducha o tienen situaciones de ruido extremo. La gente ya está organizando campañas y la política ha estado hablando. Es decir: hay una discusión, pero con la cantidad de datacenters que hay el daño ya está hecho".

En la región, estas infraestructuras están creciendo. Y Argentina las quiere acá. "Nosotros no tenemos certeza de que esto vaya a suceder acá", dice Busaniche. "Lo que sabemos es que la gestión de Milei está desesperada por traer ese tipo de inversiones a la Argentina". La pregunta para ella no es datacenter sí o datacenter no, sino datacenter cómo y datacenter para quién: cualquier país que quiera desarrollar tecnologías, participar del desarrollo de estas tecnologías que son importantes, tiene que tener capacidad de cómputo. Uno de los problemas que tiene el país es la falta de regulación interna para estas inversiones, que sin embargo tienen no sólo el Rigi sino también ahora, en proyecto el Super Rigi. Busaniche sostiene sin embargo que con lo que ya votó el Congreso, el sector consiguió elementos claves para poder instalar estas tecnologías intensivas en consumo de recursos (muy escasos) hídricos y energía.

--No hace falta el nuevo Rigi para que esto esté vigente: el que tenemos le da a quien venga a hacer una inversión prioridad sobre los recursos. Y esto es algo que no estamos viendo.

--¿Qué significa prioridad sobre los recursos?

--Que si hay una situación de estrés hídrico o sequía, la inversión tiene prioridad por encima del resto. Por ejemplo, un pueblo radicado cerca de un datacenter, un emprendimiento turístico, un área de cultivo: si hay que hacer una evaluación de a quién se le entrega el agua disponible cuando hay una situación de estrés hídrico, el datacenter, que es el que hizo la inversión, por ley tiene prioridad por encima del resto.

Entrevistan a Lefxaru Nawel en un programa de radio de la comunidad. Le preguntan por las personerías jurídicas que les niegan a las comunidades. Esta cronista se cuestiona si la falta de personería los dejaría sin herramientas para impugnar un mega datacenter y lo consulta con el vocero.

--La falta del registro de la personalidad jurídica es lo que impide que las comunidades se defiendan en los litigios y que como entidades colectivas originarias puedan defender sus territorios --dice--, porque de alguna manera lo que buscan las empresas y los gobiernos siempre es condenar a gente suelta.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/06/21/la-industria-y-los-gobiernos-buscan-condenar-a-gente-suelta/

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