“Lemoine nos ataca por ignorancia, pero también para desviar la conversación de los temas importantes”

09.02.2026

El niño activista que más incomoda al Gobierno acaba de denunciar a Lilia Lemoine por haberlo acusado de "actuar" su autismo. En diálogo con Página/12, afirma que lo agravian para tapar, por ejemplo, la reglamentación de la ley de emergencia en discapacidad. "Me duele todo lo que está pasando en el país", dice.

Por Matías Ferrari

"La verdad ya no sé qué quiere, ¿que actúe de Sheldon Cooper o de Forrest Gump?". Un poco cansado, dice, de escuchar los agravios del ecosistema libertario, Ian Moche contesta con ironías. Tiene 13 años, más de diez con diagnóstico de cuadro con TEA y las ideas muy claras. En el último tiempo se alzó como una de las voces más representativas del activismo por los derechos de las personas con discapacidad que más molestan al Gobierno. Las 480 mil personas que lo siguen en Instagram quizás sean un motivo de esa bronca. La diputada Lilia Lemoine cruzó un límite y lo acusó la semana pasada de "actuar" su autismo, pero él y su mamá Marlene –otro blanco de los insultos– se lo tomaron con calma. Primero intentaron llamarla para explicarle cómo debería referirse a las personas –especialmente a los niños– que están dentro del espectro. Luego, con el auspicio del abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, la denunciaron por "inhabilidad moral" para que la Cámara de Diputados la obligue a retractarse. "Con ella pasó lo mismo que con el Presidente, que también me atacó. Vamos a tratar de ser fuertes y vamos a seguir siendo activistas, porque es mi vocación y porque hay un montón de gente que nos está apoyando", le dice a Página/12.

"Siento que lo que me dijo Lemoine es un poco por ignorancia, pero también a propósito, para desviarnos de la realidad. Porque ese día (el miércoles pasado) estaban hablando de mí, pero lo importante fue que el Gobierno, obligado por la justicia, tuvo que implementar la Ley (de Emergencia) en Discapacidad", agrega.

Ian tiene tan claras las cosas a tan corta edad –"quiero ser presidente", dirá– que sus adversarios adultos, casi siempre libertarios, utilizan esa asertividad para poner en duda sus ideas. Pero él mismo dice que lo "normal" es en realidad una trampa. "Necesitamos de la diversidad para poder coexistir en sociedad. Porque si somos todos iguales, no solo va a ser más aburrido, sino peligroso".

--¿Qué pensas ahora que ya pasaron unos días desde que Lemoine te acusó de "actuar" tu autismo?

--Como siempre pasa, me costó al principio, pero después la gente que nos apoya me da fuerza y me siento mejor. Me pasó el año pasado con el tuit del Presidente, que me afectó, sufrí bullying, la pasé mal. Vamos a tratar de ser fuertes y vamos a seguir siendo activistas, porque yo sé que acá hay un montón de gente que nos está apoyando y que nos da amor. En este caso de Lemoine quisimos ir por el lado de la empatía, tratar de explicar que está mal, incluso la llamamos, pero con mi abogado decidimos que íbamos a presentar una denuncia en Diputados.

--¿Qué pensas que la motivó a decir lo que dijo?

--Siento que es un poco por ignorancia, pero también a propósito, para desviarnos de la realidad. Porque nadie habló ese día sobre lo importante, que fue lo del 4 de febrero, un día clave porque entró en vigencia la Ley de Discapacidad. El Gobierno al fin se dio cuenta que existe la ley, pero todavía hay un montón de incertidumbre sobre cómo realmente la van a implementar. Y yo sentí que esto fue justamente a propósito, para que se hablara de lo que dijo ella. Cuando atacan buscan que se hable de ellos y desviar el foco de lo importante.

--¿Qué otras cosas, además de los derechos de las personas con discapacidad, te parecen importantes para el país?

--Hay algo que me enoja mucho, sí, porque a veces uno se enoja, es el montón de carencias que tiene mucha gente y nadie habla de eso. Hay una gran discriminación hacia las personas simplemente por su estado económico, y no hay ningún tipo de asistencia. No hay ningún tipo de ayuda. Por ejemplo los jubilados, que realmente la están pasando muy mal. El medio ambiente para mí es una preocupación muy grande, los incendios en la patagonia. Yo lo que pido es que miremos al otro. Nosotros generalmente somos solidarios, pero tenemos que empezar a poner un poco más, a comprometernos un poco más.

--¿Qué les contestás a los que te dicen que sos de tal o cual partido y por eso cuestionan tu punto de vista?

--Yo la verdad es que no tengo problema en reunirme con los políticos, porque yo soy activista, por lo tanto hago política. Pero no tenemos una bandera política específica, eso quiere decir que podemos generar diálogo con todos. Yo siempre digo que cuando sea presidente yo voy a tener mi partido que se va a llamar "Partido Fluido". Porque vamos a estar todos, vamos a estar en comunidad. Hay gente además cree que yo estoy facturando. Lo que pasa es que para ellos es extraño que un niño sea activista. Un niño a veces inclusive puede decir muchas cosas que muchos callan. A veces creen, y a mí molesta mucho, que los niños no nos damos cuenta de nada y que simplemente nosotros vivimos en nuestro mundo de juegos y listo. Pero nosotros vivimos la realidad de la misma forma que los adultos. Interpretamos muchísimas cosas, inclusive mejor que los adultos.

--¿Querés ser presidente?

--Sí, cuando ya tenga la edad para serlo. A los 30 años. Pero también me gustaría ser periodista, escribir libros. Ahora estoy estudiando japonés, porque me gusta mucho Japón.

--¿Recordas en qué momento y por qué motivos te convertiste en activista?

--No me acuerdo mucho, pero creo que fue después de una entrevista que me hicieron con Alexia (Ratazzi, psiquiatra especializada en autismo), no hace tanto. Después de que terminamos este vivo, yo le dije a mi mamá: quiero ser activista. Bueno, quiero ser activista para ayudar a las personas. Además, desde muy chiquito siempre me interesó todo esto, lo que es de la cámara, la exposición. Cuando era chiquito ya medio que jugaba a ser youtuber. Después empecé a buscar sobre la historia de Greta Thunberg, que también fue diagnosticada con autismo. Siempre supe que iba a estar la gente que no iba a estar de acuerdo conmigo o que podía llegar a desregularme en vivo, en el escenario, pero asumimos ese riesgo.

--Sacando del medio lo que pasó con Lilia Lemoine y hasta a Milei. ¿Podés contarnos qué no se debe hacer y qué hay que evitar cuando uno se refriere o se dirige a una persona con autismo?

--Ella lo que hizo mal fue hacer un diagnóstico sin saber de lo que estaba hablando. Dijo que yo actúo de autista, y en realidad el autismo no se puede actuar. No sé qué es actuar de autista: yo lo hice (risas) en un corto en el que actué de autista, dirigido además por una autista. La verdad ya no sé qué quiere, ¿que actúe de Sheldon Cooper o de Forest Gump o de los autistas de las películas? El autismo es un espectro y cada persona diferente. Cuando nos acercamos a una persona autista tenemos que acercarnos con empatía, no juzgar a esa persona. O sea, muchas veces ocurre que muchos adultos son diagnosticados tardiamente simplemente por la falta de empatía del entorno, ya que nadie los ayuda, nadie les dice che ¿estás bien? Solamente le ponen etiquetas dolorosas, como una oveja negra, como un tonto, un vago y en realidad esa era una persona autista que fue tardíamente. Es peligroso porque las personas autistas, en el caso de los adultos, suelen tener 13 veces más posibilidades de suicidio que cualquier otra condición.

--Hablaste mucho de las "diferencias". Y me pregunto que pensás de lo que es "normal", de la normalidad, si es que para vos existe.

--Yo siempre explico que lo normal es aburrido y que lo normal es ser diferente. Parece obvio pero no funciona asi el mundo. Necesitamos de la diversidad para poder coexistir en sociedad. Porque si somos todos iguales, no solo va a ser más aburrido, sino peligroso.Todos vamos a estar en el mismo estado, vamos a sentir las mismas cosas, vamos a pensar las mismas cosas. Y a veces, inclusive, son los cambios de opiniones los que hicieron que nuestra sociedad evolucionara. Vayamos unos miles de años atrás, cuando se descubrió el fuego. El fuego se descubrió, al principio nadie sabía cómo prenderlo desde la nada y una mente diferente se dio cuenta y lo prendió. Todos estaban felices bailando alrededor del fuego, menos uno, al que le decían "antisocial" ¿Y sabes qué hacía ese antisocial? Estaba evitando que el fuego se apague, para que todos después pudiéramos seguir bailando. Y así pudimos mantener una fuente de calor. 

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/02/08/lemoine-nos-ataca-por-ignorancia-pero-tambien-para-desviar-la-conversacion-de-los-temas-importantes/