Movimientos sociales presentaron el documento que darán al Papa: "Deshumanización y crueldad"

En dos días desarrollaron una serie de ideas que muestran los problemas que afrontan las clases populares de la Argentina con la crisis económica, la persecución policial y la marginación del sistema económico.
Por GINO VIGLIANCO
Organizaciones populares, sindicales y la iglesia de América Latina se reunieron este miércoles en la Ciudad Papa Francisco, en el partido bonaerense de La Matanza, para elaborar una declaración que le presentarán al papa León XIV durante su próxima visita a la región. El documento retoma las banderas históricas de Tierra, Techo y Trabajo y advierte sobre el avance de la desigualdad, la precarización laboral, los discursos de odio y la concentración de la riqueza.
"La tecnología y la inteligencia artificial avanzan a una velocidad inédita, pero la riqueza que generan queda concentrada y, muchas veces, estas herramientas se utilizan para controlar, vigilar y acumular poder. Frente a eso queremos plantar bandera. No aceptamos que el dios dinero se presente como la única manera posible de organizar nuestras sociedades. Reivindicamos la justicia social, la dignidad humana, el bien común, la solidaridad y el destino universal de los bienes", expresaron.
El encuentro se realizó en continuidad con el camino iniciado por los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares impulsados durante el pontificado de Francisco. En la declaración, las organizaciones sostienen que las desigualdades se profundizaron y cuestionan un sistema económico que concentra los recursos mientras criminaliza a quienes buscan sobrevivir en condiciones de exclusión.
"Hace once años el Papa Francisco nos decía que este sistema no se aguanta más. Hoy las desigualdades se han profundizado y la deshumanización y la crueldad se han convertido en una marca de nuestro tiempo", afirma el texto.
Uno de los ejes centrales es el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial sobre el mundo del trabajo. Las organizaciones reclaman que los avances tecnológicos estén al servicio de las personas y no de la acumulación de riqueza. También exigen ingresos dignos, seguridad social y derechos laborales para quienes trabajan en plataformas digitales y en la economía popular.
La declaración incluye, además, una defensa de la soberanía sobre los bienes naturales, la producción campesina y la soberanía alimentaria. En ese sentido, propone avanzar en una reforma agraria integral, promover la agroecología y garantizar el acceso a alimentos sanos. Sobre la cuestión habitacional, plantea que el derecho al techo no se limita a contar con una vivienda, sino que también requiere servicios públicos, infraestructura, salud, educación y oportunidades.
Otro de los puntos destacados es el reconocimiento de las tareas de cuidado que se desarrollan en los barrios populares. Las organizaciones sostienen que el trabajo comunitario es fundamental para garantizar la alimentación, la salud y el acompañamiento de los sectores más vulnerables, y reclaman políticas públicas que fortalezcan a las comunidades organizadas.
El documento también aborda la problemática del narcotráfico y cuestiona las políticas centradas exclusivamente en la criminalización de los jóvenes de los barrios populares. Las organizaciones plantean que es necesario investigar las estructuras económicas, financieras, políticas, judiciales y policiales que sostienen el negocio, al mismo tiempo que se fortalecen el trabajo, la educación, la cultura y los espacios comunitarios.
"No aceptamos que nuestros barrios y nuestros pibes sean criminalizados mientras permanezcan intactas las estructuras que organizan, financian y protegen el negocio", declararon.
La agenda de compromisos incluye, además, la defensa de los derechos de las personas privadas de libertad, con especial énfasis en el acceso a la educación, el trabajo y la reinserción social. A su vez, propone profundizar la articulación entre sindicatos, movimientos populares, pueblos originarios y organizaciones eclesiales de distintos países de América Latina.
En el tramo final, la declaración expresa el respaldo de los movimientos populares al pontífice y a su defensa de la paz, la dignidad humana y la justicia social. "Hace un año, cuando los movimientos populares llegamos a Roma, nos dijiste: 'Estoy con ustedes'. Hoy, reunidos en Buenos Aires, queremos decirte también nosotros: estamos con vos", señala el texto.
Las organizaciones plantean que quieren compartir con León XIV las realidades de las periferias, pero también las experiencias de organización y solidaridad que nacen en esos territorios.
"Frente a Babel, elegimos comunidad. Frente al descarte, organización. Frente a la deshumanización, dignidad. Frente a la impotencia, esperanza", concluye la declaración, que reafirma que la Tierra, el Techo y el Trabajo continúan siendo derechos fundamentales y que el futuro también debe ser considerado un derecho de los pueblos
