Policía Federal: el hospital Churruca pierde médicos y acumula problemas de cobertura

13.08.2026

Trabajadores del hospital alertan por renuncias, sobrecarga, cambios de horarios y dificultades para acceder a prestaciones médicas y de discapacidad.

El hospital Médico Policial Churruca Visca atraviesa un deterioro que ya se siente en prácticamente toda su estructura. Trabajadores de la institución describieron a REALPOLITIK un escenario marcado por la salida de profesionales, faltantes de insumos, problemas de cobertura y una sobrecarga creciente para quienes todavía continúan en funciones.

Los testimonios fueron brindados bajo reserva de identidad. El motivo, según explicaron, es el temor a sufrir represalias, sumarios o cambios de destino si hacen públicos los reclamos.

La pérdida de personal no es reciente, aunque se aceleró durante 2025 y lo que va de 2026. Médicos, enfermeros, residentes y otros profesionales dejaron sus puestos por distintos motivos: salarios bajos, jubilaciones, mejores propuestas laborales y, en algunos casos, malos tratos dentro de la institución. "Se fue gente de todas las especialidades", resumió uno de los trabajadores consultados.

Según las fuentes, prácticamente todos los servicios registran bajas. Entre las áreas particularmente afectadas mencionaron cirugía vascular, cirugía cardiovascular, cardiología, hematología, kinesiología y odontología, además de sectores de áreas cerradas y unidades de emergencia.

La falta de profesionales obliga, además, a derivar casos complejos hacia otros establecimientos. Algunos pacientes son enviados al hospital Británico, al hospital Italiano, o a la fundacion Hospitalaria, aunque los trabajadores aseguran que esos convenios tampoco siempre serían estables y pueden interrumpirse ante problemas vinculados con los pagos.

Menos personal y más pacientes

La reducción del plantel del nosocomio que dirige Pablo Farina se combina con una demanda que no baja. El Churruca recibe pacientes de distintos puntos del país y muchos afiliados deben viajar hasta Buenos Aires porque en sus provincias no encuentran prestadores o determinadas prácticas cubiertas por el sistema de la Policía Federal. "Estamos totalmente colapsados", aseguró uno de los trabajadores.

La falta de personal también repercute sobre los tiempos de atención. Quienes siguen trabajando deben absorber consultas y tareas que antes se distribuían entre planteles más numerosos, mientras las nuevas incorporaciones no alcanzan para cubrir las bajas.

A eso se agregan problemas con medicamentos e insumos. Las fuentes sostienen que hubo faltantes incluso de productos de uso habitual y que determinadas prestaciones o medicamentos que antes tenían cobertura completa dejaron de conseguirse con la misma facilidad.

Discapacidad, otro de los puntos críticos

Las dificultades son particularmente sensibles para las familias que necesitan prestaciones vinculadas con discapacidad. Según los testimonios recogidos por este medio, existen centros y profesionales que directamente evitan trabajar con la cobertura de la Policía Federal por demoras o incumplimientos en los pagos.

Esto obliga a los afiliados a buscar prestadores durante semanas, solicitar numerosos presupuestos y atravesar trámites que, en algunos casos, terminan sin una solución.

La situación se vuelve todavía más complicada fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde la oferta de profesionales es menor y las distancias juegan en contra.

Trabajadores del Churruca aseguran que existen afiliados del interior que terminan trasladándose a Buenos Aires incluso para estudios o tratamientos que deberían poder resolver cerca de sus lugares de residencia.

Cambios de horarios y salarios que no alcanzan

El malestar también se trasladó al funcionamiento interno del hospital. Por caos, según las fuentes, durante los últimos dos meses el personal de Enfermería atravesó hasta cuatro modificaciones de horarios. Algunos cambios habrían sido comunicados con poca anticipación, lo que complicó la organización familiar y laboral de numerosos empleados.

El problema no es menor porque muchos necesitan un segundo trabajo. De acuerdo con los testimonios, existen salarios que rondan los 750 mil pesos mensuales por unas 35 horas semanales, ingresos que consideran insuficientes frente al costo de vida. "Hay gente que a mitad de mes ya tiene problemas para trasladarse hasta el nosocomio por no poder pagar el traslado", graficó uno de los empleados consultados.

En ese contexto, quienes reúnen las condiciones para jubilarse tienden a hacerlo apenas pueden. También se registran renuncias de residentes y profesionales jóvenes que encuentran mejores condiciones fuera de la institución.

El temor a reclamar

Otro elemento atraviesa prácticamente todos los testimonios: el miedo.

Los trabajadores aseguran que existe temor a formular reclamos de manera pública o colectiva por la posibilidad de recibir sanciones, sumarios, traslados o modificaciones en las condiciones de servicio.

También afirman que recibieron instrucciones para no difundir en redes sociales situaciones internas de la institución. Lo que surge del relato de los trabajadores es un cuadro de desgaste que ya excede una discusión salarial. Las bajas alcanzan, según aseguran, a prácticamente todos los servicios, mientras la falta de profesionales, las dificultades para conseguir prestadores, los problemas de cobertura y los faltantes de insumos aumentan la presión sobre una estructura que debe brindar atención a miembros de la Policía Federal, hoy en manos del comisario general Luis Alejandro Rollé, y sus familias en todo el país.

La advertencia que se repite dentro del Churruca es sencilla: si continúa la salida de personal y no se recuperan servicios y coberturas, el deterioro será cada vez más difícil de revertir. 

Fuente y foto:

www.REALPOLITIK.com.ar

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