Quiénes son los investigados en el caso del propofol

La causa que investiga el robo de propofol y fentanilo -dos fármacos de uso anestésico intravenoso- del Hospital Italiano para ser suministrados en fiestas con fines recreativos tiene hasta el momento dos acusados: el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina "Fini" Lanusse.
La justicia, a su vez, intenta determinar si los médicos tienen relación con la muerte por sobredosis de Alejandro Zalazar, residente del Hospital Rivadavia, ocurrida a fines de febrero.
Tanto Boveri como Lanusse se encuentran imputados por administración fraudulenta de drogas en el contexto de fiestas privadas y son investigados por organizar "viajes controlados" con insumos del Hospital Italiano.
Hernán Boveri, de 45 años, es un médico anestesiólogo de planta permanente del Hospital Italiano que también cuenta con larga trayectoria académica y de capacitación.
Debido a su experiencia, con los años se convirtió en un referente en temas de anestesia y analgesia, con participación en jornadas y congresos nacionales e internacionales.
Delfina Lanusse, de 29 años, es una médica egresada de la Universidad Austral que trabajaba como residente de tercer año en el Hospital Italiano desde septiembre de 2023. Antes de dedicarse a la medicina, había intentado estudiar carreras de negocios en la Universidad Di Tella y San Andrés.
En su perfil de Linkedin menciona una rotación clínica práctica en anestesiología en la Universidad Austral entre 2021 y 2023, con más de 500 horas de observación y acompañamiento a anestesiólogos durante procedimientos quirúrgicos.
En la Austral, también se desempeñó como tutora de Fisiopatología durante 2021 y como tutora de Inmunología entre 2019 y 2020.
Tanto Boveri como Lanusse dejaron sus cargos en el Hospital Italiano al conocerse el fallecimiento de Alejandro Zalazar, un residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, del Hospital Rivadavia y de la Fundación Favaloro.
La causa
La investigación por el robo de propofol y fentanilo surgió a partir de otra causa, a cargo de Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, y el Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone, que intenta determinar las condiciones de fallecimiento de Zalazar, quien fue hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo.
En la casa de Zalazar se encontraron frascos catalogados como Fentanilo y Propofol, que habrían sido robados del Hospital Italiano. La autopsia indica que falleció producto de una congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Se presume que está relacionado a una sobredosis por propofol y remifentanilo, dos sustancias utilizadas para anestesiar pacientes. Cuando fue hallado sin vida, tenía una vía conectada al pie derecho a través de la cual se habría administrado estos anestésicos, lo que le provocó la muerte.
Este hallazgo derivó en una investigación interna dentro del Hospital Italiano, que finalmente realizó una denuncia formal ante el juzgado N°48 "en razón de haber constatado mediante filmaciones el faltante de insumos quirúrgicos y cápsulas de anestesia". La Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAAEBA) también radicó otra denuncia, que recayó en la Fiscalía N°47 pero que fue unificada en un solo expediente en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento.
En esta última causa están imputados Delfina Lanusse y Hernán Boveri, quienes fueron indagados por el juez Sánchez Sarmiento y por el fiscal Lucio Herrera de la Fiscalia N°29, el 18 y 25 de marzo respectivamente. Ambos declararon por Zoom y negaron los hechos. De forma preventiva, la Justicia les prohibió la salida del país mientras avanza la investigación.
Aunque se trata dos pesquisas paralelas, las autoridades tratan de constatar si los dos médicos imputados por el robo al Hospital Italiano tienen relación con la muerte de Zalazar.
Allanamientos
El pasado 13 de marzo, tres domicilios -dos en CABA y otro en Tigre- fueron allanados en el marco de la causa que investiga el robo de fármacos del Hospital Italiano, y en una de las viviendas la Policía encontró diversos elementos relacionados al uso médico, por lo que la situación de los dos acusados es cada vez más complicada.
En uno de los domicilios de CABA, la División Investigaciones de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad secuestró pendrives, tablets, un celular y notebooks. Además, se incautaron elementos del hospital: una caja con tubos con anestesia clínica, jeringas, agujas y ampollas con sedantes quirúrgicos.
Este miércoles, la División Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad realizó otro allanamiento, esta vez en la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación, cuya sede está ubicada en la calle Juan Felipe Aranguren al 1300, en el barrio porteño de Caballito.
Eduardo Gerome, abogado de la Asociación, habló con la prensa y confirmó que acompañaron a representantes del Hospital Italiano a realizar la denuncia, por lo que "somos los primeros que queremos que esto se aclare".
"La Asociación tomó conocimiento de los hechos delictuosos que ocurrieron en el Italiano y que involucraban a profesionales que estaban asociados, por lo que, cuando se supo, se hizo la denuncia correspondiente", explicó.
En ese sentido, Gerome sostuvo que el operativo los tomó por sorpresa debido a que ellos estaban dispuestos a entregar lo que fuese necesario: "Se acompañó toda la información necesaria y ahora el juzgado manda a la Policía a que retire cualquier documentación que se tenga".
"Estamos reuniendo todo lo que tenemos para entregarlo. Se buscan actas de reuniones, entre otros elementos, para complementar la causa", añadió.
Acerca de los acusados, señaló que hasta el momento ninguno de ellos había tenido algún problema o algo que llamara la atención de las autoridades. Por último, comentó que no están en contacto con Boveri y Lanusse: "Ellos no concurrían a la Asociación, solo fueron citados con posterioridad a los hechos y todo está constatado".
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