Reglas para que los jueces tengan un “trato humano” ante personas excluidas

La Escuela Judicial de la Provincia de Buenos Aires incorpora una formación para mejorar la práctica de los jueces y prevenir tratos inadecuados frente a personas excluidas.
Por Santiago Brunetto
Los jueces de la Provincia de Buenos Aires (PBA) tendrán que capacitarse para incorporar un "trato humano" hacia las personas excluidas socialmente en el marco de las causas judiciales. Así quedó establecido tras la aprobación en el Consejo de la Magistratura bonaerense de las "Reglas Papa Francisco para el trato humano", que se incorporarán a partir de ahora como parte efectiva del plan de estudios de la Escuela Judicial de la Provincia.
La iniciativa fue elaborada en conjunto por el obispo de San Justo en el Partido de La Matanza, Eduardo García, también titular de la Pastoral Judicial, y el diputado provincial Facundo Tignanelli, jefe de bloque de Fuerza Patria en la Cámara de Diputados bonaerense y vicepresidente del Consejo de la Magistratura, donde este martes se aprobó el proyecto.
Según explicaron sus autores, la incorporación de las reglas para el "trato humano" tiene como fin "que quienes aspiran a ser magistradas y magistrados, así como funcionarios y funcionarias del Ministerio Público, lleguen al cargo sabiendo cómo tratar, desde el primer contacto, a personas que comparecen ante la Justicia desde la exclusión extrema".
El texto aprobado está compuesto por 18 reglas ofrecen criterios concretos para formarse en el "trato humano" y se dirigen a todo aquel que intervenga en un proceso judicial. Buscan cerrar lo que denominan como "brecha formativa" ya que, aseguran, "la formación tradicional enseña el derecho aplicable, pero rara vez las prácticas de trato: cómo presentarse, cómo explicar un acto, cómo escuchar a alguien sin lenguaje técnico".
La iniciativa advierte también que "existen justiciables cuya realidad excede los esquemas formales del Derecho, viven en territorios casi sin derechos y el Estado suele verlos tarde, mal o nunca". Ante eso, agrega, "el riesgo es que el propio proceso judicial reproduzca la exclusión bajo formas legales y se convierta en una fuente adicional de sufrimiento", por lo que las 18 reglas "proponen criterios para evitarlo".
La formación en la cuestión antes del ejercicio de la práctica judicial busca prevenir, por ejemplo, tratos inadecuados en la primera intervención frente a personas excluidas y ante problemáticas que suelen presentar como la falta de DNI, la ausencia de domicilio o el secuestro de objetos esenciales de las personas que "pueden agravar la exclusión de forma difícil de revertir". Por otro lado, las reglas propuestas son de "carácter abierto", ya que "se presentan como punto de partida y no como catálogo cerrado".
El nuevo protocolo de formación quedó así incorporado al plan de estudios de la Escuela Judicial bonaerense, dependiente del Consejo de la Magistratura, que tiene a su cargo la capacitación de forma virtual y con tutorías de los aspirantes a cubrir cargos vacantes en juzgados, defensorías y fiscalías de los 19 departamentos judiciales de la Provincia.
Las reglas llevan el nombre de Francisco porque están inspiradas "en sus enseñanzas y su pensamiento en permanente defensa de la dignidad humana, su preocupación por las personas más vulnerables y su llamado a superar la denominada 'cultura del descarte'", según indican los autores.
"Francisco sostuvo la necesidad de construir una sociedad que no permanezca indiferente frente a la pobreza, la desigualdad y la exclusión, y que coloque a la persona humana en el centro de las decisiones institucionales. Esta concepción encuentra una expresión concreta en su encíclica Fratelli Tutti, especialmente en su apartado 22, donde advierte que el reconocimiento formal de los derechos humanos no siempre se traduce en su efectivo ejercicio en condiciones de igualdad", agregan.
La iniciativa había sido anunciada la semana pasada por Tignanelli en la Jornada de Acceso a la Justicia que se realizó en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), y de la que participaron el obispo García, el ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena, el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, la fiscal general, Patricia Ochoa, y el rector de la universidad, Daniel Martínez.
Allí, el diputado sostuvo que "queremos que quienes aspiren a integrar la magistratura conozcan principios orientados a una Justicia cercana a las personas vulnerables y con necesidades". "La Iglesia tiene un rol articulador y está presente en los barrios que el Estado abandonó. Entonces, nos resulta fundamental que quienes se forman lo hagan bajo la mirada social y humana que nos enseñó el Papa Francisco", concluyó Tignanelli.
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