Trump aprieta a Cuba con el crudo venezolano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo a Cuba de que ya no recibirá más dinero o petróleo de Venezuela, además de sugerir al secretario de estado, Marco Rubio, como posible mandatario para la isla. Mientras tanto, el gobierno cubano aseguró que Washington no le puede decir a su país qué hacer y remarcó que es una nación soberana.
Por Axel Schwarzfeld
La advertencia de Trump
Trump dijo que la isla ha estado viviendo durante años gracias al dinero y el crudo venezolanos a cambio de servicios de seguridad para los últimos dos presidentes, Hugo Chávez y Nicolás Maduro. "La mayoría de esos cubanos están muertos por el último ataque de Estados Unidos y Venezuela ahora cuenta con el ejército más poderoso del mundo para protegerse", afirmó en una publicación en su red social, Truth Social. "¡No habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba!" Les sugiero que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", añadió, sin dar detalles sobre a qué tipo de acuerdo se refiere, o qué es lo que podría lograr un acuerdo así.
El republicano afirmó en que, tras la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores el pasado 3 de enero, Venezuela ya no necesita protección de los cubanos. "Ya no necesita a los matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años, porque Venezuela ahora cuenta con Estados Unidos y su ejército, con diferencia el más poderoso del mundo, para protegerlos", insistió.
Poco antes de su mensaje dirigido al gobierno cubano, Trump republicó un comentario de un usuario de la red social X que sugería que su secretario de Estado, Marco Rubio, sería presidente de Cuba. "¡Suena bien para mí!", respondió.
"Cuba es una nación libre"
En respuesta, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que Estados Unidos no le puede decir a su país qué hacer. "Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer", señaló en X, tras subrayar que la isla se prepara y está "dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre". "Quienes hoy drenan histéricos contra nuestra nación lo hacen enfermos de rabia por la decisión soberana de este pueblo de elegir su modelo político", añadió.
"Quienes culpan a la Revolución de las severas carencias económicas que padecen los cubanos, deberían callar por vergüenza, porque saben y lo reconocen, que son fruto de las draconianas medidas de asfixia extremas que Estados Unidos nos aplica hace seis décadas y amenaza con superar ahora", remarcó el presidente de la isla.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también respondió los dichos de Trump. "Cuba no recibe ni ha recibido nunca compensación monetaria o material por los servicios de seguridad que haya prestado a algún país. A diferencia de Estados Unidos, no tenemos un gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados", subrayó.
"Como todo país, Cuba tiene absoluto derecho a importar combustible desde aquellos mercados dispuestos a exportarlo y que ejercen su propio derecho a desarrollar sus relaciones comerciales sin la interferencia o la subordinación a las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos", afirmó el funcionario. "El derecho y la justicia están de parte de Cuba. Estados Unidos se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero", alertó.
El Gobierno cubano también insistió en otra publicación en reclamar a Washington el fin de la detención de Maduro y su esposa. "Reclamamos al gobierno estadounidense poner fin a esta detención ilegal, respetar su inmunidad, detener la farsa judicial y mediática en la que ha convertido este juicio y velar por su vida y cuidado, mencionó el canciller cubano. "Llamamos a la comunidad internacional a sumarse a este justo reclamo, para preservar el Derecho Internacional, y la vida, la justicia y los derechos del Presidente Maduro y su esposa", manifestó.
Tras su traslado a Estados Unidos, Maduro y Flores fueron presentados ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York y durante su primera comparecencia, el mandatario venezolano se declaró como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico con los que le acusa la Administración de Donald Trump. La acusación formal imputa a Maduro los delitos de conspiración para cometer narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, entre otros cargos. Por su parte, Flores que está acusada por presuntamente participar en la conspiración para el tráfico de cocaína también se declaró "no culpable".
Cuba ha calificado días atrás el ataque militar que incluyó la detención de Maduro y Flores como "inaceptable y bárbaro" y ha insistido en reiterar su respaldo y solidaridad con el pueblo y el gobierno venezolanos además de exigir la liberación de ambos.
Por su parte, en un comunicado publicado por el canciller Yvan Gil, Venezuela ratificó su postura histórica en el marco de las relaciones con Cuba, conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, al libre ejercicio de la autodeterminación y de la soberanía nacional. La Habana y Caracas han sido estrechos aliados en lo político y lo económico, y desde el año 2000 han mantenido un acuerdo por el que la isla ha recibido crudo venezolano y a cambio de la prestación de servicios profesionales, principalmente médicos, profesores y también personal militar. Actualmente, Cuba sufre de una grave escasez de combustible, que afecta la vida económica y la producción de electricidad.
El interés de Estados Unidos
El sociólogo Gabriel Puricelli explicó a Página/12: "Trump ejerce presión sin prestarle mayor atención al derecho internacional, bajo la idea de, no ya la Doctrina Monroe, no ya la doctrina Donroe como él mismo la rebautizó, sino como dijo el politólogo Ignacio Labaqui, una versión de la doctrina Brézhnev, que estuvo vigente mientras Leonid Brézhnev era secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética". Y detalló: "Esta indicaba que, en el campo socialista, el único país plenamente soberano era la Unión Soviética, y todos los demás países tenían soberanía limitada. Trump, lo que está poniendo en práctica en el hemisferio occidental es esta idea de que hay un único país que tiene plena soberanía, y que todos los demás países tienen soberanía limitada".
Según el analista, ese es el marco general en el que deben inscribirse las acciones de Estados Unidos sobre Venezuela. En el caso específico de Cuba, sostiene que no se trata únicamente de una cuestión de política exterior, sino que desde 1959 la isla constituye un asunto de política doméstica para Washington. "En el actual gobierno de Trump tienen una porción de poder muy significativa los republicanos del sur de la Florida, cuyo máximo exponente es Marco Rubio, descendiente de cubanos exiliados después de la Revolución Cubana. Entonces, en ese contexto general era prácticamente, cantado que el siguiente foco de interés de Estados Unidos fuera Cuba", subrayó.
Puricelli explicó que la centralidad que Trump le da a los conflictos internacionales puede leerse desde dos planos. Por un lado, señaló que el presidente atraviesa un momento muy adverso en la política doméstica, con escasas noticias positivas: no logra desplazar de la agenda mediática el caso Epstein y, además, su gobierno decidió dejar de difundir estadísticas clave como las de empleo y crecimiento debido a sus malos resultados. En ese contexto, señaló que Trump busca instalar temas que lo muestren ejerciendo poder, algo que no consigue en el frente interno y que lo empuja a focalizarse en la política exterior. Por otro lado, el analista sostuvo que esa proyección internacional es coherente con un estilo de gobierno cada vez más violento e inconstitucional, de modo que acciones como la muerte de Reene Good en un operativo de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o las acciones en Venezuela responden a la misma lógica de ilegalidad y exhibicionismo en el ejercicio del poder.
Fuente:
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