Un proyecto que trae alivio a las familias

Apunta especialmente a quienes registran atrasos de entre 60 y 180 días en el pago de sus obligaciones. Busca ofrecer una salida a miles de hogares con deudas.
La Legislatura porteña aprobó este jueves la creación de un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal que permitirá refinanciar deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales en condiciones más favorables. La iniciativa, impulsada por el legislador Leandro Santoro, busca ofrecer una salida a miles de hogares afectados por el creciente peso de los compromisos financieros y se aplicará a través del Banco Ciudad, con la posibilidad de sumar entidades privadas mediante incentivos fiscales.
El proyecto recibió un amplio respaldo político y deberá ser reglamentado por el Gobierno de la Ciudad para entrar en vigencia. Según sus impulsores, el objetivo es aliviar la carga financiera de las familias, reducir el peso de los intereses y evitar que quienes atraviesan dificultades de pago queden excluidos del sistema crediticio formal.
Las refinanciaciones tendrán una tasa nominal anual fija máxima de 35 por ciento, por debajo de los niveles que actualmente predominan en el mercado. Además, los nuevos créditos deberán contar con un plazo mínimo de 24 meses, lo que permitirá reducir el monto de las cuotas mensuales.
El programa estará destinado a empleados en relación de dependencia, jubilados y monotributistas de categorías bajas y medias. También se establecieron criterios de prioridad para hogares vulnerables, inquilinos, estudiantes y personas con discapacidad.
Para acceder será necesario acreditar residencia en la Ciudad de Buenos Aires y demostrar ingresos inferiores a diez salarios mínimos, equivalentes actualmente a unos 3,67 millones de pesos mensuales. Además, las deudas deberán representar más del 30 por ciento de los ingresos del grupo familiar.
La iniciativa apunta especialmente a quienes registran atrasos de entre 60 y 180 días en el pago de sus obligaciones. La intención es intervenir antes de que la situación derive en procesos judiciales, embargos o una exclusión definitiva del sistema financiero.
También quedarán afuera del programa quienes posean patrimonio suficiente para afrontar sus compromisos sin asistencia. Los fondos no serán entregados directamente a los beneficiarios sino transferidos a los acreedores para cancelar o reestructurar las deudas existentes.
El Banco Ciudad será el principal vehículo de implementación, aunque la ley contempla la adhesión de entidades privadas. Para incentivar esa participación, se estableció una reducción del 50 por ciento en el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por los créditos incluidos en el programa.
Asimismo, quienes no sean clientes del banco público porteño podrán abrir una cuenta gratuita para acceder a las líneas especiales de refinanciación.
Según las estimaciones realizadas por los autores del proyecto, una familia con ingresos de 3,67 millones de pesos y una deuda equivalente al doble de ese monto podría ahorrar alrededor de 240 mil pesos por mes respecto de una refinanciación realizada a tasas de mercado. El ahorro total en intereses podría superar los 5,7 millones de pesos.
La ley fue impulsada en un contexto de fuerte deterioro de los indicadores de mora. Según datos de la consultora 1816 elaborados sobre información de la Central de Deudores del Banco Central, la morosidad de los préstamos bancarios a las familias alcanzó en abril el 12 por ciento. En total, ya hay 5,3 millones de personas con al menos un crédito irregular.
El informe muestra además que la mora de los hogares acumula 18 meses consecutivos de aumento. En octubre de 2024 era de apenas 2,5 por ciento y desde entonces se multiplicó por casi cinco.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/06/19/un-proyecto-que-trae-alivio-a-las-familias/
