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Política


Cuando Javi se proclamó "mesías" sonó algo presuntuoso, pero sabía de qué hablaba. Su suerte está escrita en los libros sagrados: es la "víctima propiciatoria"; es decir, el que carga con los pecados de los otros en plan redentor. Pobrecito, se me estruja el corazón. Qué culpa tiene si su hermana y medio gobierno no entienden las consignas. Ya...