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Política


Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del Gobierno. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente.

Pese a que el viernes el oficialismo puede imponer en el Senado la reforma laboral, y a contramano del clima que crean los medios alineados con la Casa Rosada, los números de aprobación del gobierno en las encuestas están para abajo y la opinión sobre la reforma es ampliamente negativa. El trabajo de esta semana de la consultora Hugo...