FRACKING: SISMOS Y DETERIORO
Hace algunos años dimos a conocer la noticia de centenares de sismos en la zona de Añelo y en toda el área que rodea Vaca Muerta. Hasta el momento, pese a las denuncias presentadas, la justicia no ha dado ninguna respuesta. Como Técnico Constructor, he observado fisuras de corte en viviendas de relevancia que incluso han sido mostradas en los medios de comunicación. Sobre el fracking, existe además un informe de investigación en este sitio web, donde se detalla que esta práctica está prohibida en varios lugares del mundo, mientras que en Argentina persiste un fuerte avance extractivista sobre los territorios.
Para profundizar en este tema, convocamos a un especialista: Javier Grosso, geógrafo de la Universidad Nacional del Comahue en la Patagonia argentina, e integrante del Observatorio de Sismicidad Inducida de la región. Además, es profesor de geografía y reside en General Roca, Fiske Menuco, provincia de Río Negro.

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A — Javier, muchas gracias por tu tiempo. Sabemos que estás muy atareado, pero queremos que nos cuentes cuál es la situación actual de la sismología en relación con Vaca Muerta.
J G — Te escuchaba atentamente cuando mencionabas que ya se han compartido informes con centenares de sismos. Más precisamente, en lo que va de este año se registran seis centenares y medio, ya se han superado los 650 sismos desde 2018 hasta la fecha que constan como publicados y registrados, pero sabemos que hay más que no están publicados, por lo que la cifra real sería mayor.
Esa cantidad de sismos en una zona sin antecedentes sísmicos, ubicada en la provincia de Neuquén, en la región hidrocarburífera, se concentra principalmente en los alrededores de tres localidades. La más afectada es un pequeño pueblo llamado Sauzal Bonito, seguida por la localidad de Añelo y en tercer lugar, Rincón de los Sauces que son las áreas más impactadas por la cantidad de sismos.
Cuando decías que tuviste la oportunidad de ver algunas fotografías de viviendas con fisuras, esas son particularmente de la localidad de Sauzal Bonito que ha sido el pueblito más afectado por todos estos sismos que denominamos sismicidad inducida por el fracking, disparada e inducida. Existen debates en gran medida teóricos pero la sismicidad está asociada al fracking.
A — ¿No existe algún mecanismo legal que permita desde las áreas técnicas y desde los espacios de asambleas y colectivos, detener este tipo de decisiones?
Parece que la humanidad persiste en el error: en el uso de la energía nuclear, en el fracking y en otras prácticas que una vez puestas en marcha ya no tienen marcha atrás.
La vez pasada también me tocó entrevistar —seguramente lo conocés— a Leonardo Salgado, investigador de la Universidad Nacional de Río Negro y miembro del CONICET. Nos contaba que si algo le faltaba a todo esto, son los 148 pozos proyectados en torno al lago Pellegrini que ponen en riesgo no solo la fuente de agua, sino toda la producción del Alto Valle. ¿Cómo puede ser que frente a esto no exista una reacción masiva que realmente frene la presión del poder, con gobernadores que se manejan como si fueran patrones de estancia? Y en el centro está la gente, está la vida y la responsabilidad que tenemos de dejar a quienes vienen detrás la posibilidad de vivir como nosotros.
J G — Primero hay un contexto que, si se quiere conceptualizar, es un contexto de extractivismo sin precedentes. Es decir, estamos en presencia simultáneamente de un saqueo de los bienes comunes y de los recursos del subsuelo, y este saqueo se lleva adelante mediante la técnica más contaminante en la historia de la extracción de hidrocarburos en el mundo: el fracking.
Este contexto extractivista ha definido con claridad a quién beneficiar: las grandes corporaciones internacionales, las empresas nacionales y todos aquellos sectores que permanecen siempre al acecho, con la caña de pescar lista para captar cualquier beneficio inmediato que se genere.
En un mundo con una demanda creciente de energía, Vaca Muerta ha demostrado contar con recursos energéticos significativos que se confirman año tras año a medida que avanza la producción. A lo largo de sus curvas de aprendizaje, las empresas comprueban que las reservas son reales. Sin embargo, es importante considerar que el fracking es una técnica que permite "rascar el fondo de la olla", se trata de ir a buscar hidrocarburos en formaciones muy profundas conocidas como arenas compactas o yacimientos no convencionales. Para extraerlos se requieren pozos de altísimo costo ya que es necesario utilizar grandes volúmenes de arena, enormes cantidades de agua y diversos químicos. No se parecen a aquellos viejos pozos convencionales en los que una vez perforado, el petróleo y el gas brotaban a borbotones y el gas salía simplemente abriendo una válvula; hoy los pozos son mucho más complejos y costosos.
En estos territorios no es que no se hayan generado resistencias, reclamos y formas de organización; sin embargo, el modelo extractivista resulta muy favorable para las empresas, los lobbies y las campañas publicitarias. Esto dificulta contar con tiempos de reflexión, diálogo y debate suficientes para impulsar grandes movimientos de oposición. No significa que las voces estén acalladas, desearíamos que fueran más las voces disidentes, pero permanecemos de manera constante intentando evidenciar, demostrar y denunciar todo lo relativo a los impactos del fracking.
A — Quiero salir un poco de lo técnico y plantear otra cuestión. También existe una "técnica de seducción" hacia la sociedad que consiste en donar computadoras a las escuelas, maquinaria a los hospitales, etcétera. Sin embargo, al mismo tiempo se deja un pasivo ambiental que puede requerir cientos de miles de años para que el biosistema se recupere. Un biosistema no se restaura simplemente plantando un arbolito, sino que implica una complejidad mucho mayor.
Desde el punto de vista socioeconómico, cuál es la situación de las personas que viven en la zona, si en general justifican este tipo de técnica a cambio de acceder a un trabajo que les permita una vida digna, o si como decís, solo observan pasar el proceso mientras las grandes empresas y corporaciones se llevan todo sin dejar absolutamente nada en el territorio.
J G — Sí, hay distintos sectores. Por un lado está el campesinado y las comunidades mapuches que son quienes más se ven afectados, observando cómo pasan los equipos, cómo se genera riqueza, pero no perciben cambios estructurales en su calidad de vida. Tampoco se benefician otros sectores productivos. De hecho, el fracking —aunque hoy, en la publicidad y en el lobby nacional encabezado por el propio Poder Ejecutivo, se lo presente como la gran promesa de Vaca Muerta y se lo promocione como una fuente inagotable de trabajo— no cumple con esa expectativa porque el porcentaje de ocupación de la población económicamente activa que generan los hidrocarburos no es mayoritario en esta zona.
Eso tiene un impacto muy fuerte, incluso en lo social, en lo inflacionario y en toda la economía de proximidad. Si hoy quisieras ir a la localidad de Añelo a alquilar una casa para que viva una familia de cuatro o cinco personas, habría que pensar, como mínimo, en un alquiler de dos millones de pesos solo para empezar a hablar. Esto ocurre porque no hay políticas de vivienda ni políticas de asentamiento, incluso de las que en su momento tuvo la empresa YPF que generaba asentamientos para que la población trabajadora pudiera radicarse con sus familias. Mientras desde el Poder Ejecutivo mencionan que la gente vaya a Vaca Muerta, que vaya a Añelo, el intendente de Añelo sale al día siguiente a decir que no, que no vayan con sus familias, que solo vayan quienes ya tengan trabajo.
Entonces, en lo social, las poblaciones impactadas ven pasar las riquezas, las ven irse. Cada vez que alguien viaja a Añelo, al terminar una jornada de trabajo o de recorridos y regresar al lugar donde se hospeda para descansar, seguramente tendrá los ojos cansados o irritados por la cantidad de humo en el ambiente, por la contaminación que se respira todo el tiempo.
Es decir, los impactos recaen sobre la mayor parte de la población que vive allí, mientras que los beneficios quedan en manos de quienes no viven allí, que muchas veces ni siquiera residen en la provincia y, en algunos casos, ni siquiera en el país.
A — Justamente, tenemos un corresponsal del Movimiento Alternativa que vive en Neuquén y nos envió un micro para esta semana. Comentaba que ingresan unos 4400 camiones por día que no transportan granos ni riquezas, sino arena silícea. Ese silicio se dispersa en forma de polvo y genera una enfermedad pulmonar que rigidiza los pulmones y es irreversible. Es decir, ya comienzan a aparecer impactos en la salud que evidentemente no le interesan al poder, como si las personas fueran sacrificables, para que se alcancen las grandes cifras que se manejan. Todo esto ocurre a costa de lo que se ve día a día, el desamparo de quienes son argentinos y no tienen acceso a un trabajo digno, a una vida digna, a la salud, a la educación.
Según tengo entendido, los pozos de fracking son perforaciones en las que se va realizando un "desvío" —como se denomina en la perforación petrolera— hasta lograr que el tubo quede prácticamente en posición horizontal, a unos 2300 metros de profundidad, a veces incluso más. Sin embargo, esto genera preocupación desde el punto de vista técnico, considerando lo que implica la detonación con ese cóctel de más de químicos —algunos de ellos capaces de disgregar la roca—. Desde la experiencia técnica, me interesa conocer qué posibilidades existen en términos de peligrosidad, de que estas operaciones puedan superar la permeabilidad del lago Pellegrini y dar lugar a problemas realmente graves.
J G — El riesgo es real. Es real porque nuestra experiencia llega con el "diario del lunes" desde Estados Unidos, donde nos llevan muchos años de ventaja y cuentan con una cantidad muchísimo mayor de pozos, fracturas e inyección. Allí se han desbordado pozos sumideros o han tenido que dejar de inyectar en ellos —ahora les explico qué son— porque el agua, el flowback, que es el residuo del fracking, encontró un vector de salida. De repente, en una de tantas situaciones, se encontraron con que brotaba a borbotones un chorro enorme de flowback.
En cuanto a lo técnico, porque es importante tenerlo en cuenta, los pozos se dirigen a una formación llamada Vaca Muerta. La formación Vaca Muerta es una formación geológica, un reservorio, un yacimiento, donde existe un estrato ubicado entre los 2800 y los 3500 metros de profundidad. Según la zona, este estrato puede aparecer más cerca de la superficie, más profundo o incluso aflorar directamente en superficie.
En estos pozos, se alcanza la formación Vaca Muerta con una perforación vertical de unos 2800 o 3000 metros. Luego, en lugar de formar una L con un ángulo recto, el pozo comienza a describir una curva que da lugar al tramo largo de esa "L". Actualmente mencionan longitudes de entre 4000 y 5.000 metros para ese tramo operativo horizontal. Es precisamente en ese tramo largo y horizontal donde se realiza el fracking.
En un pozo que se fractura se pueden inyectar hasta 140 millones de litros de agua y 15 mil toneladas de arena sílica. Se utilizan entre 40 y 50 productos químicos, todos cumplen la función de adaptar las condiciones de la formación que a 3000 metros de profundidad soporta el peso de esos 3000 metros de roca atraída por la gravedad. La presión allí es enorme y las arenas están extremadamente compactadas, por lo que es necesario generar un ambiente artificial que permita que el hidrocarburo fluya. Esto se logra luego de detonar la roca, inyectando un gran volumen de lodo compuesto por arena sílica, agua y los químicos.
La arena de sílice que se va a inyectar es extremadamente dura. Se utiliza una arena mucho más fina que la arena de playa; de ahí surge el concepto de "voladura" de la arena de sílice. Su función principal es actuar como agente de sostén, al llenar las fracturas con esta arena, se evita que vuelvan a cerrarse. De este modo, la presión generada crea un ambiente artificial que junto con el agua y los químicos, permite hacer fluir el hidrocarburo y extraerlo de la roca.
Todo eso genera un ambiente sumamente contaminado. Pero además, antes de poner ese pozo en producción y que efectivamente empiecen a salir petróleo y gas, el pozo, si se le inyectaron 100 millones de litros de agua, puede devolver 40 o 50 millones de litros, pero devuelve un agua totalmente contaminada que no se puede reincorporar al ciclo hidrológico. Su único destino posible es reinyectarla en el subsuelo a 1000 o 1200 metros de profundidad, en lo que se conoce como pozos sumideros. Es decir, se está generando un ambiente artificial en una Vaca Muerta que ni siquiera está al 10% de su capacidad y que ya corre riesgos asociados a la sismicidad, por ejemplo, o a la presencia de infraestructura vieja que en algún momento puede entrar en contacto con todo ese sistema.
Vos mencionabas el lago Pellegrini. El lago Pellegrini está empezando a tener algunos proyectos cercanos, y se encuentra próximo a Cinco Saltos, en Río Negro. Sin embargo, hoy el que más preocupa es el Mari Menuco, el lago ubicado en la provincia de Neuquén, cerca de Añelo, que funciona como el principal reservorio de agua potable de la ciudad de Neuquén. El riesgo es real, no porque lo inventemos nosotros, sino porque, insisto, la experiencia de Estados Unidos ya ha demostrado que esto ocurre y que se trata de procesos altamente contaminantes.
A — Se sabe, según los estudios que se imparten en los distintos cursos de posgrado en sismología, que se registran alrededor de 30.000 movimientos sísmicos, muchos de ellos imperceptibles o de baja intensidad. Además, no todos los sismógrafos que deberían operar en triangulación están funcionando en todos los lugares; al menos en el caso de Tierra del Fuego se detectaron algunas irregularidades. Ahora bien, en el plano periodístico, en los últimos 40 o 50 días, desde el terremoto de Venezuela hasta lo ocurrido en Indonesia y la permanente actividad sísmica, todo esto genera preocupación. A raíz de este juego que se está dando en las placas tectónicas, con detonaciones y movimientos, y sabiendo que todo lo que se encuentra cercano a la cordillera de una era terciaria ya presenta de por sí una determinada inestabilidad, surge la pregunta: ¿no se está jugando con fuego en este caso?
J G — Sí, en parte sí, pero no del todo. Existe una responsabilidad académica de mi parte. Es decir, se trata de dos procesos totalmente distintos, los terremotos de Venezuela, de Colombia e incluso lo ocurrido en estas últimas horas al sur de España, en Granada, son procesos naturales sobre los cuales aún no tenemos incidencia.
Por la magnitud de energía que liberan esos procesos, se trata de una energía que solo logró acumular y generar "la pacha". En eso no hay incidencia humana, y considero necesario aclararlo para evitar generar un riesgoso temor ante la idea de que pudiera producirse un sismo de magnitud 7.4 de carácter catastrófico.
Dicho esto, y poniendo un freno para mirar el tema desde otro ángulo, si el fracking ya demostró que genera temblores —como se vio en Estados Unidos, en Canadá y en Inglaterra—, vale recordar lo que hizo este último país. Inglaterra fue señalado muchas veces como uno de los países que prohibió el fracking, pero en realidad no lo prohibió, implementó un sistema de "semáforo sísmico" y fijó el umbral rojo en sismos de magnitud muy baja. Es decir, permitió que las empresas operaran, pero estableció que si se registraba un sismo de magnitud 1.7 debían detener la actividad. Para las empresas esto resultaba prácticamente inoperable porque ya saben que el fracking genera sismos y se verían obligadas a instalar equipos para estar frenando todo el tiempo. Por eso, más que prohibir el fracking, lo que Inglaterra hizo en su territorio fue establecer un semáforo sísmico con un umbral rojo extremadamente bajo.
Pero lo más importante es que ya sabés que generan sismos.
El 7 de marzo del año 2019, en cercanías de Sauzal Bonito, hubo un sismo de magnitud 5, asociado al fracking.
No se trata de una magnitud menor ni lineal. La magnitud sísmica, la escala de Richter, no es aritmética: un sismo de 5 no se parece a uno de 7.4. Un 7.4 implica una ecuación exponencial del sismo. No es que se pueda sumar un sismo de 5 más uno de 2.4 para obtener 7.4; no funciona de esa manera ni tiene relación con una suma simple. Pero a veces eso se ignora. ¿Pero qué pasa con los sismos acá?
Un sismo no necesita tener una magnitud gigantesca o catastrófica para afectar a la población. Los sismos de magnitud 3, 4.1 o 5 registrados en las cercanías de Sauzal Bonito generaron muchísimo miedo y susto en la comunidad, dañaron viviendas y provocaron el derrumbe de dos casas que debieron ser demolidas y reconstruidas. Estos eventos incluso llevaron al anterior gobernador de la provincia a anunciar la construcción de 50 viviendas antisísmicas. Es decir, tienen un impacto real en la vida de las personas.
No es necesario esperar una mega catástrofe; basta con pensar en la pequeña gran catástrofe de convivir a diario con algo que alteró la calidad de vida. Lamentablemente, hasta el día de hoy la provincia de Neuquén no ha brindado un fundamento oficial ni ha realizado el reconocimiento formal de que se trata de sismicidad inducida por el fracking, a pesar de que las propias empresas ya lo saben. Son las mismas empresas que incluso cuentan con sistemas de semáforo sísmico propios que manejan a espaldas del Estado neuquino.
A — También me pongo a pensar, Javier, en las distintas expectativas y angustias que puede generar todo lo que está pasando. Me pongo en el lugar de quienes son productores, que vivieron toda la vida de las manzanas, de las peras, del Alto Valle de Río Negro, una zona tan rica, de los duraznos. ¿Qué se les puede decir a esas personas? ¿Cómo se puede permanecer indiferente ante el avance de algo que como decíamos al principio, no es otra cosa que saqueo? Porque evidentemente, no está mejorando la calidad de vida de los argentinos y si la está cambiando, entonces no se nota.
J G — En un principio se me ocurre, Horacio, que lo primero que diría, casi como una postura militante, es que miren el documental que será liberado en unos días en YouTube, titulado "¿Qué perforado está mi valle? (Trailer)". En ese hermoso documental que muestra las tensiones y el conflicto entre la fruticultura y el fracking en el Alto Valle productivo, aparecen muchos elementos que invitan a reflexionar sobre las resistencias y las alternativas posibles.
Dicho esto, sí, por supuesto que es preocupante, pero no es que no haya habido acciones ni voces alzadas por parte de los productores. Los productores de Allen, una localidad muy cercana, a unos 20 kilómetros de donde vivo, se manifestaron, protestaron junto a la comunidad y, de hecho, lograron que el municipio de Allen aprobara una ordenanza que prohibía el fracking. Sin embargo, esa ordenanza fue llevada por YPF al Superior Tribunal de Justicia de la provincia que la declaró inconstitucional a favor de la empresa. El tribunal, integrado por personas que ni viven en el Alto Valle ni se bañan en el río, decidió desde lejos que era inconstitucional una ordenanza que prohibía el fracking en el ejido urbano. De este modo, queda claro que estos actores sociales también son quienes favorecen el extractivismo.
A — Muchas gracias por haberlo recordado. En una de las entrevistas tuve la oportunidad de conversar con el director de ese corto, "Qué perforado está mi valle". Me pareció un trabajo excelente y, en ese momento, le dije: "Te dejo el compromiso de que cuando se libere, podamos subirlo a la web" porque es una obra que tiene que ver todo el mundo.
Tuve la suerte de verlo y considero que es altamente recomendable para tomar conciencia y defender la vida. Esto no se trata de una postura obstruccionista, ni partidista, ni meramente política; se trata de una cuestión de subsistencia y de defensa de la vida.
Seguramente te vamos a volver a convocar en algún otro momento. Te agradezco muchísimo tu tiempo, estamos a disposición para cuando lo necesites, con el objetivo de que más personas se informen y se pueda romper con una de las peores cosas que existen: la indiferencia.
J G — No, el agradecimiento es para ustedes. Es realmente imprescindible sumar difusión desde todos los territorios; las redes son hoy la herramienta fundamental para sumar gente, para denunciar aquello que pocos, muy pocos, se animan a mostrar, porque el lobby es tan poderoso y tan fuerte el consenso extractivista, tan pero tan poderoso, que aun mientras destruyen y llevan adelante el saqueo que están protagonizando, cuesta visibilizarlo, cuesta decir: "che, no se ilusionen tanto con esto, porque puede poner en riesgo la calidad de vida en uno de los lugares más lindos del mundo, que es la Norpatagonia argentina".
Por eso, el agradecimiento es para ustedes por generar estos espacios y por impulsar la difusión.
Fue Javier Grosso desde General Roca, Fiske Menucco y quien
les habla, Horacio Muñoz de Toro desde Las Parejas, Santa Fe, para el Movimiento
Alternativa de Argentina.

Colaboración: MÓNICA ZAGERT
Edición de video: FABIÁN RANIERI
Correcciones y edición de contenidos web: SILVANA LAZZARÍN
Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=N3SyuZU_VRM
Foto portada: Sreehari Devadas en Unsplash
