Una economía partida en dos
El Gobierno exhibe el crecimiento del PBI como prueba del éxito, pero cada vez menos sectores participan de esa recuperación.

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El Gobierno exhibe el crecimiento del PBI como prueba del éxito, pero cada vez menos sectores participan de esa recuperación.
Un informe basado en registros oficiales advirtió que solo durante abril dejaron de operar 1.814 empleadores. La industria, la construcción y los servicios concentran gran parte del deterioro, mientras aumenta el número de monotributistas.
El FMI no viene sólo a ajustar el presupuesto: entra sin pedir permiso hasta el comedor de cada casa. Hay una línea invisible que conecta los despachos de Washington con la tarjeta con la que una familia paga la comida de la semana.
Aunque las calificadoras de riesgo celebran la continuidad del ajuste, los datos de la economía real revelan una caída de la actividad, destrucción de empleo y un fuerte impacto en las pymes por el freno del mercado interno.
La empresa es la principal productora de pollos del país pero viene atravesando conflictos en todas sus plantas por frenos de producción, cierres, despidos y atrasos salariales.
Luego de que la Sociedad Rural exigiera la eliminación "para siempre" de las retenciones, el Presidente remarcó la necesidad de mantener el equilibrio fiscal, aunque la recaudación sigue cayendo mes a mes.
El informe del banco trató sobre las previsiones económicas para la región de Latinoamérica. En concreto, sobre el país proyectó una corrección en el crecimiento anual: pasó de 3% a 2,7% para el Producto Interno Bruto.
Las facturas de gas incorporarán de manera bimestral las diferencias entre el precio previsto y el costo efectivo del combustible. El nuevo mecanismo comenzará a regir con los cuadros tarifarios de agosto.
La escalada del conflicto en Oriente Medio, la volatilidad del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales golpean a los activos argentinos. El riesgo país alcanza su nivel más alto desde mediados de junio.
En las mesas financieras aseguran que las declaraciones del vocero presidencial sobre un dólar de $1.800 terminaron de acelerar la demanda de cobertura.